CIUDAD VICTORIA, TAM.- En Tamaulipas, la obesidad es un problema de salud pública que sigue impactando a la población en general, pero que presenta sus primeros signos de alerta y graves desde la primera infancia, lo que obliga a las autoridades de educación y salud a realizar un tamizaje de peso y talla para combatirla y frenarla.
Datos estadísticos de la Secretaría de Salud federal, señalan que en Tamaulipas al cierre del año 2023 se registró el pico mayor de sobre peso con 26 mil 053 casos.
Mientras que en 2024 la cifra fue de 24 mil 693 casos, sin duda el repunte inició en el año 2022 cuando ya se habían levantado las restricciones y había actividad escolar nuevamente, se reportaban 22 mil 059 casos, cifra que se duplicó, considerando que en el año 2020 la cifra detectada fue de apenas 13 mil 831 casos.
Las cifras de 2020 comparadas con las de 2023, hablan claramente de que los casos de personas con este problema crecieron exponencialmente porque se duplicaron.
Especialistas en nutrición reconocen que la obesidad es un problema “grave” dentro de la población estudiantil de nivel básico en el estado, y se pronunció con el encierro provocado por la pandemia de COVID-19, lo que coloca a la entidad en los primeros tres lugares a nivel nacional con esta problemática. Al año 2022, el grupo de 1 a 9 años, que es de 620 mil 891 niños en Tamaulipas, por lo menos 206 mil 947, padecen problemas de sobre pesos, lo que representa una tercera parte de este grupo poblacional.
UNO DE CADA TRES
La Secretaria de Educación, Lucía Aimé Castillo Pastor, dijo en entrevista con EXPRESO que las cifras oficiales de los problemas relacionados con la alimentación son responsabilidad de la Secretaría de Salud, área que establece que por lo menos uno de cada tres menores padece por lo menos sobrepeso.
Por ello la SET coordina esfuerzos para tener esos datos actualizados y poder implementar las políticas públicas para frenar el problema, de ahí que en los meses de enero y febrero, está apoyando a la SST para que padres de familia y alumnos de educación básica, proporcionen su información de peso y talla, además de sus actividades en casa sobre alimentación, para determinar el camino a seguir.
Están monitoreando a unos 800 mil niños, niñas y adolescentes que cursan su educación básica en preescolar, primaria y secundaria; para detectar o establecer sus condiciones de sobre peso, obesidad, desnutrición y alimentación.
Los padres de familia están llenando una cédula, para subirla al sistema integral de información educativa de la SET, sobre los hábitos nutricionales de cada familia. “Se les pregunta que desayuna el niño, cada cuanto consumen frutas o verduras, los padres llenan la cédula, se registra la información y vamos a estar monitoreando para ver qué medidas tomar por zonas o regiones y planteles en específico”.
AFECTA LO EMOCIONAL
Padecer gordura afecta lo socioemocional y psicoemocional, son los grandes temas que la SET está atendiendo con estrategias para revertir los daños causados luego de una pandemia que duro tres años.
En las escuelas se está tratando de implementar estrategias preventivas, para fortalecer los hábitos alimenticios como un elemento fundamental que coadyuve a impactar de manera importante los indicadores ya identificados”.
Mientras que la Secretaría de Salud, les ha propuesto, la necesidad de insertar programas con contenidos en los componentes de educación para planes y programas de trabajo, junto con otras dependencias, que ayuden a mejorar la alimentación. A pregunta expresa, ¿Es grave la obesidad? La respuesta es clara; “Si los datos están a la vista, es un tema de importancia y si necesitamos trabajar en esos temas para bajar y prevenir la obesidad”.
IMPULSAN UNA VIDA SALUDABLE
Desde el inicio de la administración, una de las medidas que más impulso ha tenido es el de Vida Saludable, que busca contribuir a la mejora de las condiciones y cuidados de la salud en los alumnos de escuelas públicas y privadas.
“Las acciones contemplan el desarrollo de conocimientos y habilidades que fomenten la adecuada alimentación, activación física, buenas prácticas de higiene y prevención de enfermedades, consolidando así prácticas de estilos de vida saludable”, dijo Castillo Pastor. Además el programa es muy amplio, ya que no se circunscribe solo a las escuelas, “la población objetivo, no solo son los alumnos, también va dirigido a personal docente, ya que la obesidad, tiene su mayor incidencia en el grupo de edad de los 30 a los 45 años”. El programa dentro de sus líneas de acción, difunde y promueve la sana alimentación, higiene y la práctica permanente de la actividad física en las escuelas y estilos de vida saludable.
GORDURA = A BULLYING
Ante los comportamientos que ciertos estudiantes y las personas en general pueden tener ante una persona con sobre peso y obesidad, puede generarse un problema adicional: el bullying.
Este es uno de los primeros riesgos que enfrentan los niños y adolescentes de educación básica, “porque en muchos casos se tienen que enfrentar a las burlas de sus compañeros por el sobrepeso”, señala la especialista en psicología Verónica López. Lo mismo pasa con una persona o niño que sufre desnutrición, “por no poder realizar las actividades físicas o cognitivas, -porque afecta a las dosson objeto de burla”. Ya sea porque no pueden realizar las actividades de educación física, se quedan dormidos en clase o ponen poca atención, los niños con kilos de más son vistos de forma distinta prácticamente como anormales.
POR NORA ALICIA HERNÁNDEZ




