CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- El abandono del lugar tras un accidente de tránsito se ha convertido en una problemática recurrente en la ciudad, de acuerdo con el director de Seguridad, Tránsito y Vialidad, José Javier Córdoba González. En al menos tres de cada diez percances vehiculares, los conductores responsables deciden darse a la fuga, lo que complica la atención de las víctimas y la aplicación de la justicia.
El funcionario explicó que en muchos casos, los conductores que huyen lo hacen porque se encuentran en estado de ebriedad o no cuentan con un seguro vehicular. Esta acción, además de agravar la situación para los afectados, puede constituir un delito, ya que el abandono del sitio de un accidente donde haya personas heridas implica una falta grave ante la ley.
«Lamentablemente, hay quienes prefieren escapar antes que enfrentar sus responsabilidades. Sin embargo, esto no solo los expone a sanciones administrativas, sino también a consecuencias legales más severas», señaló Córdoba González.
El funcionario recordó que abandonar a una persona lesionada en un accidente puede ser considerado un delito, dependiendo de la gravedad del hecho y de las condiciones en las que ocurrió. Asimismo, enfatizó que la mejor opción para los conductores involucrados es permanecer en el sitio, reportar el siniestro a las autoridades y, en caso de contar con seguro vehicular, esperar la intervención correspondiente.
Para contrarrestar esta problemática, la Dirección de Tránsito y Vialidad ha reforzado los operativos de vigilancia en puntos estratégicos de la ciudad y está impulsando la exigencia del seguro obligatorio de responsabilidad civil. A partir del 1 de abril, será un requisito indispensable para circular, con el fin de garantizar que los conductores puedan responder en caso de accidentes.
Córdoba González hizo un llamado a la ciudadanía para actuar con responsabilidad y a las víctimas de accidentes a denunciar estos hechos. «Es importante fomentar la cultura de la legalidad y el respeto en la vialidad. Evadir la responsabilidad no solo es una falta, sino que puede poner en riesgo la vida de otros», concluyó.
Por. Raúl López García