2 enero, 2026

2 enero, 2026

Florentina inicia el año con esperanza y pide ayuda para que su hijo siga luchando por su vida

La historia comenzó hace un año, cuando Pablo sufrió una caída de un caballo que le provocó un golpe en la espalda. Días después apareció una tos persistente que nunca desapareció.

CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Florentina espera que este nuevo año sea mejor, que traiga alivio, esperanza y una mejora en la salud de su hijo Pablo Alejandro, de 30 años, quien enfrenta una dura batalla contra el cáncer de pulmón. Con fe intacta, confía en que 2026 será un año de milagros y de solidaridad para poder seguir adelante con su tratamiento.

Originaria de Burgos, Tamaulipas, Florentina vive hoy la prueba más difícil de su vida. Pablo se encuentra internado en el Hospital Regional de Alta Especialidad, donde recibe atención médica pese a la falta constante de medicamentos. Sin recursos económicos, sin empleo y sin más familia que su hijo, la madre ha decidido pedir apoyo para no interrumpir el tratamiento que mantiene con vida a Pablo.

La historia comenzó hace un año, cuando Pablo sufrió una caída de un caballo que le provocó un golpe en la espalda. Días después apareció una tos persistente que nunca desapareció.

Tras diversos estudios, el diagnóstico fue devastador: cáncer de pulmón en etapa avanzada.

Desde entonces, madre e hijo viven en el albergue Villas Amor, un espacio humilde que se ha convertido en su refugio. Ahí han enfrentado la enfermedad con fortaleza, entre la incertidumbre, el cansancio y la esperanza de que cada día sea mejor que el anterior.

El tratamiento ha sido agresivo. Pablo ha perdido más de 50 kilos, pero no ha perdido las ganas de vivir. Florentina tampoco se rinde. Todos los días recorre largas distancias en busca de medicamentos que frecuentemente no están disponibles en el hospital. Uno de ellos, la ifosfamida, cuesta mil 500 pesos por caja y Pablo necesita 10 cada 21 días, lo que representa más de 15 mil pesos por ciclo.

La situación se agrava con la necesidad de realizar un estudio PET en Monterrey, indispensable para continuar el tratamiento. El costo es de 30 mil pesos, una cantidad inalcanzable para Florentina.

Aun en medio de la desesperación, decidió organizar una rifa con un valor total de 2 mil pesos para reunir fondos.

“Le pido de favor que me ayude a publicarlo, a ver si alguien me apoya con un numerito”, expresó con humildad.

El amor de una madre no tiene límites. Florentina incluso ofreció uno de sus pulmones a los médicos, aunque el procedimiento no era viable. El gesto reflejó hasta dónde está dispuesta a llegar por la vida de su hijo.

¿Cómo ayudar?
Quienes deseen apoyar pueden hacerlo a través de:
• Depósito a la tarjeta: 4152 3139 5643 4257 (Libretón Chip).
• Teléfono: 841 132 9088 (señora Florentina).
• Visita directa: al albergue Villas Amor, donde ambos permanecen.

Cada apoyo suma. Cada gesto cuenta. Con fe, Florentina lo expresa así:
“Mientras mi hijo luche, yo también lucharé. Confío en que Dios moverá corazones”.

Este inicio de año, Pablo necesita de la solidaridad de la comunidad. Con ayuda, su lucha por la vida puede continuar.

Por Raúl López García

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