CIUDAD VICTORIA, TAM.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 139/2025 contra el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tras acreditar una inadecuada atención médica brindada a una persona recién nacida en el Hospital General de Zona número 1 (HGZ-1), situación que derivó en su fallecimiento y en la violación de derechos humanos fundamentales.
El organismo nacional determinó que cinco personas servidoras públicas adscritas a dicho hospital incurrieron en responsabilidades al vulnerar los derechos a la protección de la salud, a la vida, al interés superior de la niñez y al trato digno del menor, quien presentó complicaciones desde los primeros días posteriores a su nacimiento.
La queja fue presentada ante la CNDH el 10 de junio de 2024 por la madre de la víctima, quien señaló que su hijo nació el 1 de abril de ese año y, desde ese mismo día, presentó malestares que fueron minimizados y diagnosticados únicamente como reflujo. En días posteriores, el recién nacido fue llevado en varias ocasiones al área de Urgencias del HGZ-1, donde se le prescribieron medicamentos y se autorizó su egreso sin realizar una valoración médica integral ni estudios clínicos básicos.
Fue hasta el 8 de abril cuando el menor fue finalmente hospitalizado. Un día después, personal médico informó a la familia que presentaba una obstrucción intestinal que requería intervención quirúrgica. El 11 de abril fue trasladado al Hospital Regional de Alta Especialidad, donde se detectó una infección generalizada y un daño cerebral irreversible. El menor permaneció hospitalizado hasta el 8 de noviembre de 2024, fecha en la que falleció.
Tras analizar las evidencias, la CNDH concluyó que existieron omisiones graves en la atención médica, entre ellas la falta de una revisión completa, la ausencia de estudios diagnósticos y la omisión de vigilancia especializada, lo que provocó una dilación crítica en la detección y tratamiento oportuno de una malformación congénita que requería atención quirúrgica urgente.
Asimismo, se documentó que, después de la cirugía practicada, el personal médico no solicitó el ingreso del recién nacido a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, pese a su estado clínico, ni ordenó los estudios indispensables para definir su manejo terapéutico.
Como parte de la recomendación, el IMSS deberá brindar atención psicológica y tanatológica a los familiares de la víctima, colaborar con la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas en la investigación correspondiente y dar seguimiento al procedimiento administrativo ante su Órgano Interno de Control contra las personas servidoras públicas involucradas.
Además, el Instituto deberá implementar acciones de capacitación continua en derechos humanos para el personal del HGZ-1 y emitir una circular interna dirigida a los servicios de Urgencias, Pediatría y Cunero Patológico, con el objetivo de reforzar la obligación de respetar y garantizar los derechos humanos de las personas recién nacidas, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad.
Por Raúl López García




