12 enero, 2026

12 enero, 2026

Trump amenaza con intervenir en Irán ante los cientos de muertos que ha dejado la represión de protestas

Trump afirmó este fin de semana que los líderes iraníes le llamaron y que "quieren negociar", después de que Washington advirtiera de una posible respuesta militar si la violencia continuaba

La oleada de protestas que sacude Irán desde finales de diciembre sigue poniendo contra las cuerdas al régimen. Pese al elevado número de víctimas que está dejando la represión de las manifestaciones, estas continúan.

Según datos de la ONG iraní Hrana, ya hay más de 10.000 detenidos y al menos 538 muertos, incluidos niños; una cifra que Iran Human Rights (IHRNGO) eleva a 648 y que la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán —un grupo de oposición al Gobierno— sitúa por encima de los 3.000. En este contexto, el presidente de EEUU, Donald Trump, amenaza con una posible intervención si continúa la represión, mientras que el Ejecutivo de Jamenei replica que está abierto a conversaciones «justas» porque no desea la guerra, aunque dice estar «totalmente preparado» para afrontarla.

Trump afirmó este fin de semana que los líderes iraníes le llamaron y que «quieren negociar», después de que Washington advirtiera de una posible respuesta militar si la violencia continuaba.

El presidente dijo que su Gobierno recibe información cada hora sobre lo que ocurre en Irán, donde miles de personas se encuentran sin internet ni ningún tipo de telecomunicación desde hace cuatro días. «Se está preparando una reunión. Irán llamó. Quieren negociar», trasladó el republicano a la prensa, y añadió que el Ejército estadounidense está «analizando muy seriamente» distintas opciones.

«Quizás tengamos que actuar antes de una reunión», advirtió Trump. Preguntado sobre si las autoridades iraníes han cruzado su «línea roja», el mandatario respondió que «están empezando» a hacerlo porque «ha muerto gente que no tenía que morir». «Algunos de los manifestantes murieron por estampida, había muchos. Y a otros les dispararon», declaró.

Mientras tanto, miles de personas se ha movilizado este lunes en Irán para mostrar su apoyo al régimen. Unas manifestaciones progubernamentales que el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, ha calificado como «una advertencia a los políticos estadounidenses»: «Estas grandes concentraciones, rebosantes de determinación, han frustrado el complot de enemigos extranjeros, que iba a ser llevado a cabo por mercenarios nacionales».

«Irán se expuso, con su determinación y su identidad, a los enemigos. Esto fue una advertencia a los políticos estadounidenses para que dejaran de engañar y no confiaran en mercenarios traidores», ha añadido Jamenei en un mensaje a la nación difundido por los medios oficiales y redes sociales.

Antes del discurso de Jamenei, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, había apostado por la vía de la negociación con EEUU siempre que sea «justa» y se base en «los mismos derechos y el respeto mutuo». «Irán no quiere una guerra, pero está totalmente preparado para ella», ha advertido. Su portavoz, Esmaeil Baqaei, ha confirmado que existe un canal de comunicación directo entre Araqchi y el enviado especial de Trump para Oriente Próximo, Steve Witkoff, y que se utiliza «cuando es necesario».

Además, las autoridades iraníes rechazan cualquier responsabilidad por la escalada de violencia durante las protestas. Araqchi sostuvo que las concentraciones de los primeros días, entre el 28 y el 30 de diciembre, fueron «totalmente pacíficas» y que el Gobierno inició entonces un «diálogo» con los manifestantes. Según su versión, las movilizaciones estaban ya remitiendo cuando grupos armados entraron en escena para provocar el caos.

En este sentido, el ministro iraní ha denunciado que las protestas derivaron en violencia para dar una «excusa» a EEUU para intervenir. «Estaba totalmente claro que había planes para sacar a los manifestantes de su camino y generar caos social», ha apuntado, al tiempo que ha señalado que «agentes armados» abrieron fuego contra agentes y civiles.

La UE estudia imponer más sanciones a Irán
La situación que se vive en Irán ha llevado a la Unión Europea (UE) a estudiar la posibilidad de imponer nuevas sanciones por la «violenta represión» de las manifestaciones. El portavoz comunitario de Exteriores, Anouar el Anouni, ha señalado que la UE ya cuenta con un marco jurídico enfocado en los autores de violaciones graves de los derechos humanos y abusos en el país, al que se han añadido a lo largo de los años una serie de personas y entidades, incluida la Guardia Revolucionaria iraní.

Con todo, los Veintisiete celebrarán este martes una reunión extraordinaria del Comité Político y de Seguridad de la UE (CPS), formado por los embajadores de los Estados miembros, para evaluar la situación en Irán y explorar «nuevas sanciones más severas». «Estamos dispuestos a proponer nuevas sanciones más severas tras la violenta represión de los manifestantes. Esta es una decisión que los Estados miembros deben tomar por unanimidad», ha detallado el portavoz comunitario. Bruselas evita, sin embargo, pronunciarse sobre una posible intervención militar estadounidense, que considera un «escenario hipotético».

En Estrasburgo, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha decidido prohibir con carácter inmediato la entrada en la Eurocámara del personal diplomático y de cualquier otro representante iraní. «No podemos seguir como siempre. Esta casa no ayudará a legitimar un régimen que se sostiene con tortura, represión y asesinatos», ha justificado en sus redes sociales.

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