Por Juan Sánchez Mendoza
Correo: jusam_gg@hotmail.com
Aunque el dirigente del Partido del Trabajo (PT) y su par del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) –Alberto Anaya Gutiérrez y Karen Castrejón Trujillo, respectivamente–, han externado disposición para que sus grupos camerales apoyen la reforma electoral, no hay certeza de que así ocurra.
La misma presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al preguntársele si el apoyo está garantizado, se limitó a contestar: ‘Pues vamos a ver”.
Esto, quizá porque ambos membretes, igual que el PAN, PRI y MC se rehúsan a aceptar la eliminación de diputados y senadores plurinominales, la reducción del financiamiento público para sus actividades ordinarias y la propuesta de anular las alianzas partidistas en procesos electorales.
En febrero próximo, a más tardar en la segunda semana del mes será presentado el proyecto final de la iniciativa de reforma electoral, por lo que, a partir de entonces, sobre el tema se multiplicarán las opiniones, a favor y en contra.
Días después la iniciativa se remitirá al Senado de la República, como al Palacio Legislativo de San Lázaro, para su análisis y enmiendas, previos a la discusión en los plenos parlamentarios en que será votada.
Para sacarla avante se requiere mayoría una calificada. O sea, el voto a favor de 334 diputados y 85 senadores, que no los tiene morena.
En la cámara baja, el membrete guinda cuenta con 253 diputados, por lo que requiere el apoyo de los 62 verdes y los 49 petistas –o, de al menos, 81 de ellos–, y en la cámara alta tiene 67 senadores, de los 85 que dicta el marco legal, por lo que el PVEM pretende vender caro a sus 14 y el PT a 6, aunque casi todos ellos solo sean ‘prestados’.
De ahí que el diputado Ricardo Monreal Ávila estime que, sin el apoyo de ambos partidos no hay posibilidades de reforma electoral, aun y cuando los dirigentes nacionales de los ambos membretes se hayan comprometido ante la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, a que la reforma va.
El Partido Acción Nacional (PAN), por su parte, hace un planteamiento absurdo: desaparecer a los partidos políticos ligados al narco, como si esto pudiera comprobarse, aun cuando el membrete albiceleste les dio cabida a Genaro García Luna, Fernando Gómez-Mont Urueta, Diego Fernández de Ceballos y Francisco Javier García Cabeza de Vaca, entre otros.
Empero, igual a través de su dirigente nacional Jorge Romero Herrera, plantea dos temas interesantes que podrían considerarse en la reforma: 1) que haya elecciones internas en todos los partidos; y 2) segunda vuelta en la elección presidencial, además de proponer el voto electrónico y eliminar la sobre y sub representación legislativa.
Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, el mentado ‘Alito’, que es dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), afirma que la reforma, es una farsa que impulsa moren. Una mentira vil para instaurar una narcodictadura terrorista y comunista en México.
Movimiento Ciudadano (MC), por su parte ha hecho llamados al PVEM y al PT para que no apoyen la reforma electoral porque tiende a restarle su presencia legislativa y hasta quizá su desaparición.
En fin, cada cual se mueve a su propia conveniencia.
Lo cierto es que, con reforma, sin reforma y a pesar de la reforma, sólo seguirá habiendo ‘chapulineo’ político.
Ahora bien, en el caso de que no se concrete el consenso legislativo al discutirse la iniciativa en los plenos camerales, ¿qué pasaría?
Nada, absolutamente nada. Todo seguiría igual. Pero morena le daría la espalda al PT y al PVEM en los futuros procesos electorales corriendo el riesgo ambos de perder su registro al jugar solos.
De ahí la apreciación de que, perdiendo ganaría la presidenta.
Y de paso le quitaría tanto lastre al avance de la democracia.
Precisiones
1) Acertada y asertiva considero la opinión del colega Abraham Vázquez, al referir que muchos de los políticos morenistas que operaron en la campaña del 2022, no fueron considerados para formar parte del gobierno.
También habla del desprecio oficial a la prensa; y del papel que juegan las redes sociales al ser el vehículo más importante ahora para la autoridad sólo porque se multiplican a través de bots.
Vale la pena leer el texto intitulado ‘¿Por qué a los que ayudaron, no… y a los que insultaron, sí?’, que fue publicado hace días en ‘Mi Trinchera Vietnamita’.
2) No hay que descartar la amenaza de Donald John Trump sobre una incursión militar en México, violando claramente nuestra soberanía, para en su objetivo aprehender a los criminales que él llama terroristas. Sobre todo, cuando suman varios los funcionarios yanquis que se suman a la amenaza.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostiene que su gobierno mantiene una relación de negociación con el país vecino del norte, pero sin contemplar subordinación.
Cicuta
Se observa en todo Tamaulipas agitación preelectoral, en los seis partidos, surgiendo aspirante por doquier
Así que, cuide su chamba, porque bajo el rollo de que será beneficiado por quien le pida apoyo en su aventura le retribuiría con creces su tiempo, es mentira.
Basta abrevar en el pasado.




