Por Óscar Figueroa
Expreso-La Razón
El sustento de por lo menos 500 hogares en la zona sur de Tamaulipas depende de forma directa de la basura.
Estas personas encuentran su único ingreso económico en la recolección de productos reciclables, no tan solo en el relleno sanitario, sino también en aquellos botaderos no regularizados.
La propietaria de Reciclados del Puerto, María Hilaria Gómez Solís, expresó que este sector de la población dedica su vida a esta labor; sin embargo, en muchos casos, las condiciones en las que trabajan no son las más adecuadas.
Algunas familias recolectoras operan dentro del relleno sanitario ubicado en el ejido Francisco Medrano, en Altamira, lugar donde el peligro es constante.
La empresaria remarcó que las personas dedicadas a pepenar no cuentan con seguridad social ni formalidad laboral, por lo que atraviesan carencias significativas. La falta de acceso a servicios de salud públicos los deja en una situación de vulnerabilidad extrema ante cualquier enfermedad o accidente derivado de su oficio.
“Yo digo que son 500 familias o más las que están dentro del relleno sanitario; sí tienen una problemática grande: no tienen prestaciones y trabajan en condiciones muy insalubres. Ellos son los principales a quienes hay que voltear a ver”.
La cantidad de basura que genera la zona conurbada del sur de Tamaulipas justifica la presencia de tantos trabajadores, a pesar de que estarían prohibidos cuando entró en operación hace más de 20 años.
Los municipios de Tampico, Madero y Altamira producen en conjunto cerca de 900 toneladas de residuos sólidos de forma diaria. De este volumen total, un alto porcentaje llega a las celdas de depósito, donde los recolectores separan plásticos, cartón y metales.
Altamira y Ciudad Madero aportan unas 250 toneladas diarias a esta cifra, mientras que Tampico supera las 350 toneladas debido a su alta actividad comercial.
Este flujo constante de desperdicios atrae a hombres, mujeres e incluso jóvenes que buscan entre los restos materiales con valor de reventa para cubrir sus necesidades básicas de alimentación.
María Hilaria Gómez Solís, manifestó que los trabajadores de la recolección y el reciclaje se exponen diariamente a condiciones poco saludables, ya que en el sitio encuentran artículos del sector salud y productos en estado de descomposición. También existen objetos con los que pueden sufrir heridas o que atenten contra su integridad física de manera permanente.
En caso de un incidente, los gastos médicos corren por cuenta del trabajador, a pesar de que económicamente no se encuentran en condiciones de costearlos. Un simple corte con un vidrio contaminado o una infección por contacto con restos biológicos representa una tragedia financiera para estos núcleos familiares.
La problemática crece por el manejo inadecuado de ciertos materiales que llegan mezclados con los restos domésticos.
Gómez Solís hizo un llamado a las autoridades, así como a las empresas dedicadas a este giro, para que presten mayor atención a estas familias y busquen mayores garantías para el desarrollo de su oficio.
El reciclaje en el sur de Tamaulipas es una actividad esencial que alarga la vida útil del relleno sanitario. Sin el trabajo de los llamados pepenadores, el relleno sanitario alcanzaría su máxima capacidad en un tiempo mucho menor.
A pesar de esta importancia ambiental, los recolectores permanecen en la base de la pirámide económica con ingresos inestables.
La falta de infraestructura básica en el sitio de trabajo dificulta que estas personas mantengan medidas de higiene mínimas. La exposición solar prolongada, la inhalación de gases por la descomposición de la materia orgánica y la presencia de fauna nociva son riesgos constantes que el sistema de salud actual no atiende para este grupo de la población.
La vocera María Hilaria Gómez Solís insistió en la necesidad de esquemas de apoyo que otorguen certidumbre a quienes realizan esta labor.
La meta es que el oficio de la recolección deje de ser una actividad de alto riesgo y se transforme en un empleo digno con acceso a servicios médicos y equipo de protección personal.




