Por. Staff
RÍO BRAVO, MÉXICO.- La colocación de boyas, que conformaran un muro flotante en el Río Bravo en la zona de Brownsville, Texas, avanza poco a poco.
Personal de una empresa contratada por el Gobierno de Estados Unidos colocó esta semana los tubos plásticos que se estarán utilizando para frenar la migración ilegal, cerca de los cruces internacionales Puerta México y Brownsville-Matamoros.
El pasado 7 de enero, la Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, anunció la instalación de boyas en 800 kilómetros sobre el río.
Entre 2019 y 2024, Matamoros padeció el arribo masivo de migrantes.
En conferencia de prensa conjunta con mandos y agentes de la Patrulla Fronteriza, detalló que las boyas son fabricadas en Texas y se tiene previsto cubrir un tramo de 500 millas (unos 804.67 kilómetros) del río, en el condado de Cameron.
«Las barreras consisten en boyas flotantes (de entre 1.2 y 1.4 metros) en diámetro», explicó señalando las boyas, de color naranja, en forma de rodillos.
Noem aseguró que las boyas fueron desplegadas desde ayer en el Río Bravo.
«Estas barreras (flotantes en el Río Bravo) son financiadas con fondos contenidos en el Gran y Hermoso Proyecto de Ley (del Presidente Trump) y serán tan largas que podrían cubrir la distancia entre la capital de Washington, DC y la ciudad de Nashville, en Tennessee», dijo.
«Más de 130 millas de estas barreras (unos 209 kilómetros) ya fueron asignadas bajo contrato y estarán listas para ser desplegadas empezando el día de hoy (ayer)».
Antes de la conferencia, Noem realizó un recorrido por la margen del Río Bravo acompañada de agentes de la Patrulla Fronteriza.
Posteriormente, se reunió en una mesa redonda con propietarios de ranchos ubicados a la orilla del río para conocer sus necesidades.
En entrevista con el diario conservador Washington Examiner, el actual jefe de la Patrulla Fronteriza, Mike Banks –quien lideró la construcción del «muro flotante» texano– aseguró que el nuevo diseño en rodillos flotantes que instalarán cuenta con tecnología de punta para evitar sea burlado fácilmente.
En 2023, el proyecto piloto de «muro flotante» instalado por el Estado de Texas llevó a un serio conflicto diplomático con el Gobierno del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador que lo consideró como una violación al Tratado de Aguas de 1944 entre México y Estados Unidos.
Originalmente, el «muro flotante» del Gobierno texano estuvo colocado entre Eagle Pass, en Texas, y Piedras Negras, Coahuila.
La propuesta provocó molestia en México luego de conocerse un estudio que mostraba que 79 por ciento de las boyas flotantes estaban colocadas en la parte mexicana del Río Bravo, algo que después fue corregido.




