1 febrero, 2026

1 febrero, 2026

Morena mueve ficha: Adán Augusto deja el Senado

López Hernández confirmó que deja la coordinación de la bancada mayoritaria y la conducción política de la Cámara Alta, aunque conservará su escaño y no solicitará licencia

La salida de Adán Augusto López Hernández de la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República no es un relevo administrativo, sino un movimiento político que reordena el equilibrio interno de Morena en el Congreso y tiene impacto directo en estados donde su operación política había ganado peso, entre ellos Tamaulipas.

López Hernández confirmó que deja la coordinación de la bancada mayoritaria y la conducción política de la Cámara Alta, aunque conservará su escaño y no solicitará licencia. La decisión fue comunicada al interior del grupo parlamentario como parte de una reorganización interna rumbo al siguiente ciclo electoral.

Desde la presidencia de la Jucopo, Adán Augusto se convirtió en un actor clave en la interlocución con gobernadores y liderazgos regionales, incluido Tamaulipas, donde su cercanía con grupos políticos locales le permitía incidir en negociaciones legislativas, presupuestales y de gobernabilidad. Su salida reduce ese margen de influencia directa y obliga a un reacomodo de interlocutores dentro del bloque oficialista.

El relevo recayó en el senador Ignacio Mier Velazco, quien asume la coordinación de Morena y, por consecuencia, la presidencia de la Jucopo. Mier responde a un perfil distinto: proviene del grupo político de Puebla, con una trayectoria marcada por la operación parlamentaria, el control interno de bancada y una relación cercana con el núcleo legislativo que acompaña al Ejecutivo federal.

Su nombramiento fortalece a los sectores de Morena que privilegian disciplina parlamentaria y control de agenda sobre la construcción de acuerdos territoriales amplios, lo que anticipa un Senado más enfocado en cerrar filas legislativas que en la intermediación política con los estados.

Para Tamaulipas, el cambio implica una redistribución de pesos y contrapesos dentro de Morena. Las gestiones y negociaciones que antes pasaban por la figura de Adán Augusto deberán reencauzarse ahora hacia un liderazgo con menos anclaje regional y mayor alineación al centro legislativo del partido.

El movimiento ocurre mientras el Senado discute reformas prioritarias y se prepara para un periodo de alta tensión política rumbo a 2027, lo que confirma que el relevo no es menor: redefine liderazgos, interlocuciones y márgenes de maniobra tanto en el plano nacional como en entidades estratégicas como Tamaulipas.

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