Por Oscar Figueroa
Expreso-La Razón
Deben transcurrir aproximadamente ocho años para que el sur de Tamaulipas enfrente una nueva crisis de agua, tal y como ocurrió en el 2024.
Esta proyección surge tras el historial de captaciones del sistema lagunario de Champayán, el cual hoy presenta niveles óptimos que garantizan el suministro para Altamira durante este año.
El gerente de la Comapa Altamira, Gabriel Arcos Espinosa, señaló que la crisis hídrica de 2024 fue la consecuencia de casi ocho años con mínimas precipitaciones pluviales.
Hace dos años, la crisis del agua provocó que se hicieran tandeos, no tan solo a las industrias, sino también a la población.
Gracias a las lluvias del año anterior, el escenario actual es distinto y el riesgo de desabasto quedó descartado.
“En comparación con años anteriores, tenemos hoy un buen nivel en el sistema lagunario, por lo que no habrá problemas con el abasto de agua’’.
El funcionario recordó que el Comité de Seguimiento y Evaluación del Semáforo del Cuidado del Agua mantiene el color verde para Altamira y la zona conurbada.
Este estatus confirma una importante disponibilidad del recurso hídrico y un margen considerable respecto a los niveles críticos del pasado.




