Lamentables sucesos en boca del Río, Veracruz: aficionados de los clubes Racing de Veracruz y Celaya, ambos de la Liga Premier (tercera división), se enfrentaron en las inmediaciones de la Unidad Deportiva Hugo Sánchez, dejando un saldo de una persona muerta.
Mientras, en Tamaulipas, apenas la semana pasada, la 66 Legislatura aprobó un punto de acuerdo propuesto por la diputada morenista Cynthia Lizabeth Jaime Castillo, mediante el cual exhorta a Manuel Alejandro Virués Lozano, director general del Instituto del Deporte de Tamaulipas para que, en el ámbito de sus atribuciones, proceda a la inmediata creación y puesta en operación de la Comisión Estatal Contra la Violencia en el Deporte, en favor de la seguridad, integridad y bienestar de las y los deportistas.
Una Comisión cuya creación y puesta en operación está mandatada por Ley desde 2014; más de una década de omisiones. Su misión central es prevenir, atender y erradicar la violencia en el ámbito deportivo, mediante políticas públicas y acciones coordinadas.
Entre sus funciones principales se encuentran las siguientes:
• Promover e impulsar acciones de prevención contra la violencia en el deporte.
• Fomentar, coordinar y realizar campañas de divulgación y sensibilización contra la violencia, para que el deporte sea un referente de integración y convivencia social.
• Asesorar a los organizadores de eventos o espectáculos deportivos cuando exista riesgo previsible de actos violentos.
• Coadyuvar con las autoridades administrativas, procuradurías, áreas de seguridad pública y protección civil de los tres niveles de gobierno en la realización de eventos deportivos.
• Establecer lineamientos para los acuerdos o convenios de colaboración entre Federación, Estado y Municipios; los requisitos y normas mínimas de las instalaciones deportivas; y las medidas necesarias para prevenir la violencia en eventos deportivos.
• Fomentar programas y campañas contra la violencia y la discriminación, reforzando los valores de integración y convivencia social del deporte.
• Emitir recomendaciones y orientar a los integrantes del Sistema Deportivo sobre la aplicación de medidas para erradicar la violencia y la discriminación en sus actividades y eventos.
• Brindar asesoría, a quien lo solicite, en materia de prevención de la violencia en el deporte.
Lo ocurrido en Boca del Río confirma que la violencia deportiva no surge de la nada: las omisiones institucionales y la ausencia de políticas públicas eficaces son su génesis. En Tamaulipas, la Comisión Estatal Contra la Violencia en el Deporte aún no se crea, por lo que sus atribuciones son letra muerta.
Si el deporte pretende ser un espacio de convivencia y no un campo de batalla, resulta indispensable salir de la omisión institucional y que esta Comisión opere a la brevedad; de lo contrario, los exhortos legislativos también serán letra muerta que se sume a las defunciones derivadas de las violencias en los eventos deportivos.
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