Por Staff
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- La reciente propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum de eliminar los senadores plurinominales y reformar la figura de los diputados de representación proporcional —tanto en la Cámara federal como, de manera tentativa, en los congresos locales— ha reabierto un viejo debate.
Y los datos confirman que en el caso de Tamaulipas, una parte significativa de los legisladores que llegaron al cargo sin competir directamente por un distrito o municipio muestran un desempeño legislativo que, medido en iniciativas presentadas, resulta notoriamente escaso.
La reforma impulsada desde Palacio Nacional contempla, en su eje central, la desaparición de los 32 escaños de representación proporcional en el Senado de la República.
En la Cámara de Diputados, se plantea modificar la fórmula bajo la cual se asignan actualmente los 200 curules plurinominales, y existe la posibilidad de que ese mismo criterio se extienda a los órganos legislativos estatales.
El Congreso local: contrastes y omisiones
En el Congreso del Estado de Tamaulipas, el panorama es heterogéneo pero revela disparidades llamativas entre legisladores de un mismo partido y, en particular, casos de representantes cuyo historial de iniciativas individuales es nulo o marginal.
En las bancadas de Movimiento Ciudadano, Mayra Benavides Villafranca y Juan Carlos Zertuche acumulan 43 iniciativas presentadas en conjunto con su bancada, respectivamente.
Por Morena, Adrián Cruz Martínez encabeza la bancada en términos de productividad individual con 34 iniciativas, seguido de cerca por Yuriria Iturbe con 36 y Lucero Deosdady Martínez con 40. Estos tres legisladores sostienen un ritmo de trabajo razonablemente activo si se considera el periodo legislativo en curso. En contraste, Byron Alejandro Eduardo Cavazos Tapia registra 22 iniciativas individuales y Armando Zertuche Zuani apenas 17, lo que en ambos casos indica una participación considerablemente más baja que sus compañeros de fracción.
El caso más revelador dentro del Congreso local, sin embargo, corresponde al Partido Acción Nacional. Ismael García Cabeza de Vaca —hermano del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca— acumula 75 iniciativas individuales presentadas, la cifra más alta entre todos los legisladores locales analizados. No obstante, ese número requiere una precisión: de ese total, solamente una ha sido procedente. Es decir, 74 iniciativas han sido desechadas, rechazadas o han permanecido sin dictaminar.
En el mismo partido, los contrastes son evidentes. Gerardo Peña Flores suma 22 iniciativas individuales; Rosario González Flores, 12; Marina Ramírez Andrade, 9; y Patricia Saldivar Cano, 8.
Pero el caso de Vicente Verástegui Ostos es el más extremo dentro del Congreso local: cero iniciativas individuales presentadas.
Vicente Verástegui ha permanecido en el Congreso tamaulipeco sin dejar un solo registro de iniciativa propia en los sistemas oficiales. Su presencia en la legislatura ha sido imperceptible en los datos.
Desde el PRI, Mercedes del Carmen Guillén Vicente registra 26 iniciativas individuales, lo que la coloca por encima de varios de sus colegas de otras fracciones y sugiere un nivel de participación más consistente.
Cámara de Diputados: el otro Verástegui y Oseguera
En el ámbito federal, los registros de los diputados tamaulipecos de representación proporcional revelan la peor productividad.
El caso más cuestionable es el de César Verástegui Ostos, diputado federal plurinominal del PAN y ex candidato a la gubernatura de Tamaulipas.
Sus registros en el sistema de información de la Cámara de Diputados indican cero iniciativas individuales presentadas. En el rubro de iniciativas de grupo, acumula 10, es decir, textos legislativos firmados en conjunto con otros diputados de su bancada.
En el mismo partido, la diputada Blanca Leticia Gutiérrez muestra un perfil más activo: 4 iniciativas individuales y 10 de grupo. César Rendón García registra 8 iniciativas individuales y 7 de grupo, una productividad más equilibrada entre el trabajo propio y el colectivo.
Por parte de Morena, el diputado Adrián Oseguera Kernion presenta una productividad escasa: una sola iniciativa de grupo, sin ninguna iniciativa individual.
El Senado y la representación sin respaldo electoral
En el Senado de la República, la senadora plurinominal tamaulipeca más visible es Maki Esther Ortiz Domínguez, exalcaldesa de Reynosa y exsecretaria de Salud en el gobierno panista de Felipe Calderón. Sus registros en el sistema del Senado indican 10 iniciativas individuales presentadas durante el periodo.
Ortiz es la única senadora de representación proporcional que aporta Tamaulipas.
Llegó a ese escaño tras haber sido colocada en la lista de pluris del Partido Verde como suplente de Ruth Miriam González Silva, esposa del gobernador de San Luis Potosí, quien ocupaba la primera posición, pero ganó la elección como candidata de mayoría, por lo que dejó su lugar a la ex presidenta municipal de Reynosa.
Este tipo de prácticas, precisamente, son las que busca atajar la reforma electoral propuesta por la presidenta Sheinbaum.
La iniciativa responde a una percepción extendida de que la figura del legislador plurinominal ha servido, en distintos partidos y estados, como mecanismo para colocar en el poder a operadores políticos, familiares de funcionarios o cuadros de confianza sin necesidad de someter su nombre al veredicto ciudadano directo.




