Ya no sabemos lo que pasará con la dichosa reforma electoral. PT y Verde Ecologista se resisten a aceptar las nuevas reglas y hasta Doña Claudia titubea, en tanto prevalece la confusión entre los y las integrantes del Congreso de la Unión. Pareciera que no hay forma de alcanzar acuerdos y, por lo tanto, existe riesgo de que todo quede en buenas intenciones.
La iniciativa sería enviada este lunes, pero siempre no debido a “detalles” que la comisión elaboradora encabezada por Pablo Gómez debía afinar, según dijo Ricardo Monreal coordinador de los diputados morenistas, suponiendo que este martes por fin, el documento fuera recibido para su debido análisis, discusión, debate y todo lo que significa cambiar la praxis en un país donde la política por lo general, navega por las aguas putrefactas del drenaje profundo. Sea entre lo más bajo de la condición humana. Nota: quise escribir “entre el estiércol” pero la expresión me pareció ofensiva para quienes aún confían en que San Juditas Tadeo cambie de verdad el rumbo de la república.
Lo cierto es que la tan mentada reforma está como la mascota de una pareja en proceso de separación, “ni pa’ un lado ni pa’ otro”, en tanto se agota el tiempo alejándose la posibilidad de entrar el vigor próximo año donde como sabéis, se renovarán 17 gubernaturas, la cámara de diputados y unos dos mil ayuntamientos. De lo que sí estamos seguros es de los “agarrones” parlamentarios donde como siempre, saldrá a relucir el vocabulario estridente y colorido digno del pandillerismo más sofisticado.
De manera que hasta ahora no hay nada para nadie y quién sabe si lo habrá, con eso de que las partes están “montadas en su macho”. Algo así como las carretas que se topan en angosta brecha y ahí permanecen por la terquedad de los bueyes que no se dignan a ceder el paso. Lo de “bueyes” sea dicho con todo respeto y utilizado solo como mera referencia decorativa al asunto que nos ocupa. Vamos a esperar entonces, con paciencia franciscana pero dudando que la decisión final sea la deseada por los mexicas que estamos hasta la progenitora de mantener a partidos de ladrones y traidores, así como a la delincuencia de cuello blanco que utiliza la inmunidad oficial para cometer toda clase de delitos. Y ni modo que sea invento.
Por otra parte, a medida que transcurren los días toma mayor importancia el llamado de Américo Villarreal Anaya respecto de los(as) “acelerados(as)”, traducido a que están obligados(as) a mantener no solo la disciplina partidista sino a guardar lealtad a la administración en funciones. Antes que jugar con el futuro debieran asumir la responsabilidad que les corresponde en la transformación del estado. Olvidan que Tamaulipas viene de la pesadilla panista de gravísimas consecuencias para la mayoría y que estamos en plena reconstrucción como para distraerse en proyectos producto de ambiciones personales y de grupo, actitud que nos debilita como sociedad. Ignoran que los adversarios acechan esperando la oportunidad para pegar por la espalda como es su costumbre. Pretenden regresar al poder por la sencilla razón de que no tienen “llenadera”.
Mientras tanto, oiga, ese penoso caso de la tamaulipeca Karina Barrón Perales escaló hasta “la mañanera” obligando a la opinión presidencial. Recordéis que la dama, funcionaria del ayuntamiento de Monterrey, así como ex diputada federal, permanece tras las rejas señalada de falsedad en declaraciones y presunto abuso sexual además de extorsión en perjuicio del senador morenista Waldo Fernández. Una situación que pareciera tener fondo político. Las acusaciones son graves de toda gravedad, solo falta probarlas. Todo un escándalo en la vecina entidad.
SUCEDE QUE
La recomendación del gobernador Américo Villarreal Anaya debe ser atendida desde Madero hasta Nuevo Laredo pasando por Tampico, Victoria, Reynosa y Matamoros. Están advertidos de que primero es lo primero…luego no se quejen.
Y hasta la próxima.




