Por Raúl López García
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Al menos 14 centros de rehabilitación para personas con adicciones han sido suspendidos en Tamaulipas tras detectarse irregularidades durante inspecciones sanitarias. Las revisiones revelaron problemas graves como ingresos forzados, malas condiciones de higiene, hacinamiento y denuncias de maltrato dentro de los llamados “anexos”.
El comisionado de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS), Dr. Mario Rebolledo Urcádiz, informó que en el estado existen 50 anexos identificados, de los cuales 48 ya fueron inspeccionados por personal sanitario durante el presente año como parte de un programa de supervisión impulsado por el gobierno estatal.
Explicó el funcionario, quien señaló que las revisiones buscan detectar irregularidades y acompañar a los centros en su proceso de regularización. Durante las inspecciones, las autoridades encontraron problemas que van más allá de la infraestructura. “Lo que más encontramos es un problema de ingreso forzado, malos tratos dentro del lugar y falta de higiene en general en los establecimientos”, reconoció Rebolledo Urcádiz.
Uno de los aspectos que más preocupa a la autoridad sanitaria es que muchas personas llegan a estos centros en contra de su voluntad. El comisionado insistió en que el tratamiento para las adicciones debe realizarse bajo consentimiento. “Tiene que ser voluntario el ingreso”, enfatizó.
Las condiciones físicas de algunos anexos también presentan serias deficiencias. Las inspecciones detectaron hacinamiento y ambientes insalubres, lo que incrementa el riesgo sanitario para quienes permanecen internados durante largos periodos.
“Sí hay hacinamiento y condiciones insalubres en muchos de ellos y eso es lo que estamos tratando de solucionar”, señaló el titular de COEPRIS.
Las suspensiones aplicadas a los centros no implican el cierre inmediato ni el desalojo de los internos. La medida consiste en impedir que continúen recibiendo nuevos pacientes mientras corrigen las irregularidades detectadas.
“La suspensión es de que ya no ingrese nadie más, porque no podemos sacarlos; suspender algo y hacia dónde sacamos a las personas”, explicó el funcionario estatal.
Las revisiones y suspensiones se han registrado principalmente en Reynosa, Matamoros y Ciudad Victoria, municipios donde existe una mayor concentración de centros de rehabilitación.
Ante este panorama, el gobierno estatal busca avanzar hacia la regularización de los anexos, estableciendo criterios claros sobre permisos sanitarios, condiciones de operación y respeto a los derechos humanos de las personas en tratamiento.
“Estamos acercándonos a ellos para apoyarlos en el licenciamiento, permisos y todo lo que debe tener un centro de rehabilitación de esta naturaleza, para evitar problemas de maltrato o de derechos humanos”, afirmó Rebolledo Urcádiz.
Las autoridades sanitarias señalaron que la supervisión será permanente, con el objetivo de que los centros de rehabilitación en Tamaulipas operan bajo condiciones dignas y seguras para quienes buscan superar las adicciones.




