Por. Antonio H. Mandujano
TAMAULIPAS, MÉXICO.- La sequía sigue apretando en el norte de Tamaulipas y, ante la falta de lluvias, autoridades estatales analizan recurrir a la estimulación de nubes como medida de emergencia para salvar cultivos del ciclo otoño-invierno.
La decisión se definirá esta misma semana, en medio de la presión de productores que enfrentan una etapa crítica en sus siembras, especialmente en municipios de la franja norte.
“Es prácticamente el último recurso disponible”, reconoció el subsecretario de Desarrollo Agrícola, Elíseo Camacho Nieto.
El posible operativo depende de un factor clave: que haya condiciones mínimas en el cielo. Actualmente se monitorean masas de humedad provenientes del norte de Estados Unidos, aunque los pronósticos no son alentadores, con apenas un 10% de probabilidad de lluvia.
Aun así, no se descarta el despegue de la aeronave que dispersa reactivos para intentar inducir precipitaciones, una intervención que podría realizarse entre jueves y viernes si el clima lo permite.
El polígono contemplado va desde San Fernando hacia toda la zona norte del estado, donde la falta de humedad ya encendió focos rojos entre los agricultores.
Especialistas advierten que esta técnica no ofrece garantías, pero en un escenario sin lluvias generalizadas, se mantiene como una de las pocas opciones para intentar rescatar parte de la producción.
Por ahora, el campo tamaulipeco sigue dependiendo del cielo: lo que ocurra en los próximos días será decisivo para saber si se recurre —una vez más— a “fabricar” lluvia.




