Por Oscar Figueroa
Expreso-La Razón
Familiares y amigos de Grace Manneth marcharon este miércoles hasta la Ciudad Judicial de Altamira con un reclamo claro: cárcel para Diego Eliezer “G”.
Pese a existir dos sentencias condenatorias por el feminicidio ocurrido en 2020, el agresor permanece en la comodidad de su casa bajo un polémico beneficio de arraigo domiciliario.
La indignación creció entre los manifestantes, quienes recorrieron la Avenida Burton E. Grossman con el respaldo de la colectiva Mujer Manglar.
Gregoria Pérez Morales, madre de la víctima, encabezó la protesta con un mensaje de dolor y firmeza.
Ella denunció que no es justo que esta persona siga en su hogar como si nada, cuando asesinó a su hija con sus propias manos y debe pagar en prisión.
El crimen ocurrió el 21 de diciembre de 2020 en la colonia Primavera y, aunque el sujeto recibió una condena de 40 años, un amparo permitió su salida del penal en julio de 2025.
La situación legal presenta graves contradicciones, pues un juez dictó una nueva sentencia de 40 años en marzo de 2026, pero el feminicida aún no pisa la cárcel.
Esta dilación afecta directamente a la familia de Grace, quien tenía 26 años al momento del ataque y dejó en la orfandad a dos menores de edad que hoy cuentan con 5 y 12 años. La madre de la joven advierte que la lucha no terminará en los tribunales locales.
La familia advierte que no descansará hasta ver al responsable tras las rejas. Si no hay respuesta en Tamaulipas, llevarán el caso hasta la Ciudad de México para que las autoridades federales intervengan.




