Por Cynthia Gallardo
Expreso-La Razón
TAMPICO, TAM.- Con una travesía que lo ha llevado por 120 países, el viajero tamaulipeco Emmanuel Lozada Badillo suma 24 años recorriendo el mundo.
Su experiencia más reciente fue en el monasterio de Monte Athos, en Grecia, un sitio sagrado donde únicamente se permite el acceso a hombres.
Originario de Tampico, inició su aventura a los 17 años al viajar solo al Festival Internacional Cervantino y a los 23 concretó su primer viaje al extranjero con destino a Canadá.
Desde entonces, adoptó el estilo mochilero, apostando por la libertad de itinerario y el uso austero de recursos.
“Los rezos y el estilo de los ortodoxos que es un poquito diferente al católico, los dos somos cristianos… En el aspecto religioso fue una experiencia nueva para mí. Me perdí en el bosque cuatro horas cruzando de norte a sur, el Google maps me perdió pero gracias a Dios encontré el camino”
A lo largo de sus recorridos ha enfrentado situaciones de riesgo, como encontrarse en medio de un conflicto bélico en Israel en 2005 o ser detenido en Kenia; experiencias que, asegura, han fortalecido su fe.
“Dios siempre… Él nunca me deja, nunca me deja y siempre digo que todo se lo debo a Dios”
Entre sus vivencias más significativas, recorrió mil kilómetros del Camino de Santiago, una experiencia que marcó su vida.
“Ese de camino de Santiago fue espectacular… Caminar mil kilómetro desde Francia conocer gente, el camino de Santiago es para peregrinos católicos pero he conocido gente que no creía en Dios, que era agnóstica por un reto…
un japonés, su papá quería ir a hacer el camino de Santiago pero falleció y su hermano mayor prometió que iba a llevar un huesito de su papá al Camino de Santiago y también falleció este chico llevaba un pedacito de hueso de su padre y uno de su hermano”
El tampiqueño también lanzó un mensaje a las y los jóvenes: prepararse académicamente y aprender idiomas antes de aventurarse a conocer el mundo.
“Primero que nada terminen una carrera, prepárense con idiomas básicos el inglés se habla en todo el mundo. No es que yo tenga mucho dinero, siempre he dicho no soy una persona suertuda, soy una persona bendecida porque conozco gente que me ayuda en el camino, viajo a dedo es auto stop, duermo a veces en la calle en albergues públicos, cuando viajo por ejemplo en África en bicicleta no pagaba transporte, no pagaba hospedaje andaba en mi casa de campaña, cocinaba mi propia comida, tomaba agua de la llave”
Afirmó que continuará viajando mientras tenga la oportunidad y aprovecha su actual estilo de vida.
“Hasta que Dios me de vida y licencia y mientras siga soltero, lo voy a hacer… Como no estoy casado me facilita”
Lozada Badillo es Licenciado en Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAT y comparte sus experiencias a través de “Cápsulas viajeras” en plataformas digitales.




