Por. Staff
Expreso-La Razón
REYNOSA, TAMAULIPAS.- La Fiscalía General de la República (FGR) aseguró alrededor de 2 millones 189 mil litros de hidrocarburo ilegal en un predio de la ciudad de Reynosa, luego de ejecutar una orden de cateo.
La pista para llegar hasta ese lugar vino de una denuncia anónima, que indicó a elementos de la Guardia Nacional de un sitio donde posiblemente resguardaban hidrocarburo de forma ilícita.
Luego, notificaron a la Fiscalía Federal en Tamaulipas, adscrita a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) que llevó a cabo las investigaciones.
El fiscal federal inició la carpeta de investigación correspondiente, y solicitó autorización judicial para ejecutar la diligencia de cateo, en la que las autoridades aseguraron además del hidrocarburo mencionado, 49 frac tank, 18 autotanques, seis tractocamiones, una caja seca, un autotanque artesanal, una motobomba, 14 tanques metálicos, un montacargas, un tanque cilíndrico de plástico blanco y un cubitanque.
A través de un comunicado se informó que en el operativo participaron elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM), peritos de criminalística de campo, fotografía y química forense, de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), en coordinación con el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, específicamente con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Guardia Nacional (GN), Secretaría de Marina (Marina), Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), autoridades estatales y personal especializado de Pemex.
Este es el segundo golpe de estas características en la ciudad de Reynosa en ocho meses.
El 26 de julio, elementos de la FGR aseguraron una bodega con más de 1.8 millones de litros de combustible.
La acción de la autoridad federal también incluyó el decomiso de pipas, tanques, vehículos y moto bombas, detalló la delegación de la FGR en Tamaulipas, cuya sede está en Reynosa.
De acuerdo con la información oficial, la bodega clandestina se ubicaba en la Colonia La Escondida, al oriente de la ciudad, y el hallazgo se dio luego de un cateo realizado por agentes federales.
En la inspección, encabezada por personal del Ministerio Público federal adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), fue asegurado un millón 802 mil 650 litros de hidrocarburo.
El combustible fue localizado en nueve pipas que fueron aseguradas junto con 12 motobombas, 39 tanques del modelo «frac tank», tres vehículos, dos generadores de energía y una barredora industrial.
Unos días después de ese decomiso, fue asesinado el delegado de la FGR en Tamaulipas, Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna. Este hecho, fue vinculado con el aseguramiento.
«Los primeros datos que señalan la violencia inusitada y la brutalidad del delito cometido, indican una sólida probabilidad de que este hecho provenga de la delincuencia organizada que, recientemente tuvo un grave descalabro (por huachicol)», informó la FGR.
El entonces titular de la FGR, Alejandro Gertz Manero, detalló después que el asesinato en agosto pasado de Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna, delegado del organismo en Tamaulipas, ocurrió tras la detención de una célula criminal en San Luis Potosí.
«En San Luis Potosí, las Fuerzas Armadas detuvieron a un grupo de delincuentes; con motivo de esa detención, obtuvimos la información de dónde resguardaban en Reynosa todo el huachicol que estaban robando en México», indicó en rueda de prensa.
«Encontramos el lugar, lo aseguramos, encontramos más de 2 millones de litros y, en ese contexto, fue donde donde fue sacrificado el representante nuestro (Vázquez Reyna)».
El inmueble y lo asegurado este fin de semana quedaron a disposición del Ministerio Público Federal (MPF), el cual continúa con la investigación por el delito de almacenamiento ilícito de hidrocarburo, para deslindar responsabilidades.
La magnitud del fraude
El monto no recaudado por la evasión que representa el huachicol fiscal alcanzaría hasta cuatro mil millones de pesos al año.
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable al diésel en México representa entre el veinte y el treinta y cinco por ciento del precio final al consumidor, dependiendo de la cotización internacional del petróleo y del tipo de cambio peso-dólar vigente al momento de la importación.
En un cargamento de un millón de litros de diésel, evadir ese impuesto supone una ventaja de entre dos y cuatro millones de pesos frente al importador que cumple con sus obligaciones fiscales, sin contar aranceles ni el IVA no acreditado.
Si un distribuidor irregular ofrece combustible a un peso por litro menos que el distribuidor autorizado, la estación que lo adquiere puede duplicar su margen de operación sin modificar el precio al público.
Multiplicado por los volúmenes asegurados en operaciones ilegales de contrabando como las detectadas en Altamira y Tampico durante 2025 —que sumaron decenas de millones de litros según reportes de la Marina y la FGR—, la evasión acumulada en esos operativos se estima en miles de millones de pesos.
El SAT reportó en su informe tributario de 2024 que el sector de importación y distribución de combustibles concentraba uno de los índices más altos de discrepancia entre volúmenes importados y registros de inventario en terminales de almacenamiento. La brecha entre lo que entra al país y lo que se declara al fisco tiene un nombre técnico en la contabilidad regulatoria: merma no justificada. En Tamaulipas, esa merma alcanzó proporciones que superan cualquier explicación técnica razonable.
En perspectiva fiscal: Tamaulipas recaudó en 2024 alrededor de veinte mil millones de pesos por concepto de participaciones federales derivadas del IEPS de combustibles, uno de los ingresos más significativos para el estado dentro del sistema de coordinación fiscal. Defender esa recaudación es, también, un asunto de finanzas públicas locales.




