12 abril, 2026

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De la casa del Comercio a la Primavera, un edificio que resiste al tiempo

Actualmente, el inmueble forma parte de la Ruta Cultural de Ciudad Victoria, un circuito que integra 27 puntos históricos a lo largo de 2.4 kilómetros. Su conservación y uso continuo lo convierten en un ejemplo vivo del patrimonio arquitectónico de la ciudad
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Por Raúl López García

CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- En el corazón del corredor histórico de Ciudad Victoria, sobre la emblemática calle Hidalgo, se levanta uno de los inmuebles más representativos del pasado comercial de la capital: la Casa de Comercio “Hijos de Pablo Lavín”, hoy conocida por albergar la tradicional tienda La Primavera.

Su presencia no pasa desapercibida, no solo por su ubicación estratégica, sino por los detalles arquitectónicos que narran más de un siglo de historia.

El origen del edificio se remonta a finales del siglo XIX, cuando el comerciante español Pablo Lavín Canales consolidó una de las casas mercantiles más importantes de la región. Tras su llegada a la ciudad en 1849, estableció un negocio que, con el paso de los años, se transformó en un referente económico. A su muerte en 1896, la empresa pasó a manos de sus hijos, quienes continuaron operando bajo la razón social “Hijos de Pablo Lavín, S.A.”.

El inmueble fue mandado construir por su hijo, Pablo Lavín Escandón, y quedó concluido en 1895, en pleno auge del Porfiriato. El diseño estuvo a cargo del arquitecto y contratista William W. Price, quien también participó en importantes obras ferroviarias del noreste del país. La construcción respondió a una lógica funcional de la época: comercio en planta baja y residencia familiar en el segundo nivel.

Arquitectónicamente, el edificio destaca por su estructura de dos niveles, levantada en ladrillo y con una característica fachada en ángulo truncado, pensada para maximizar la visibilidad comercial en esquina. Sus puertas y ventanas están enmarcadas con jambas y dinteles de mármol almohadillado, mientras que en la parte superior se conserva un balcón corrido con herraje original. Aún hoy pueden leerse las inscripciones “1895” y “W. M. W. Price contratista” en su acceso principal, elementos que forman parte del atractivo visual que acompaña la galería de detalles del inmueble.

A lo largo de su historia, el edificio ha tenido diversos usos que reflejan la evolución de la ciudad. Tras su etapa como residencia y casa comercial, pasó a manos de la familia Assad, quienes lo convirtieron en el Hotel El Colorado. Posteriormente, funcionó también como sede bancaria vinculada al Banco de Tamaulipas, antes de consolidarse, desde hace varias décadas, como un espacio comercial activo con la tienda La Primavera, manteniendo así su vocación original.

Actualmente, el inmueble forma parte de la Ruta Cultural de Ciudad Victoria, un circuito que integra 27 puntos históricos a lo largo de 2.4 kilómetros. Su conservación y uso continuo lo convierten en un ejemplo vivo del patrimonio arquitectónico de la ciudad, donde pasado y presente convergen en cada detalle de su fachada, placas e interiores, los mismos que hoy acompañan esta galería y que invitan a redescubrir la historia que habita en el centro victorense.

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