Por Antonio H. Mandujano
Expreso – La Razón
Las lluvias registradas durante mayo y junio en distintas regiones de Tamaulipas han llegado en un momento clave para el campo, justo cuando está por concluir la trilla de sorgo y los productores comienzan a preparar la siguiente etapa agrícola con la siembra y futura cosecha de guar, un cultivo alternativo que cada vez gana mayor interés entre los agricultores.
El secretario de Desarrollo Rural del Estado, Antonio Varela Flores, destacó que las precipitaciones han sido particularmente benéficas para las zonas agrícolas del norte de la entidad, donde incluso se han reportado acumulados de hasta cinco pulgadas de lluvia, situación poco común para esta época del año.
Explicó que además de favorecer la humedad en los terrenos de cultivo, estas precipitaciones podrían generar escurrimientos hacia la Presa Falcón, fortaleciendo la disponibilidad de agua para la actividad agropecuaria en la región fronteriza.
“Son lluvias que históricamente no son tan abundantes en estas fechas, pero gracias a Dios se están dando”, expresó.
El funcionario señaló que mientras la cosecha de sorgo entra en su etapa final, el Gobierno del Estado promueve entre los productores la siembra de guar, una alternativa que ofrece mayor certidumbre comercial debido a que cuenta con contratos de compra previamente establecidos y un precio piso garantizado.
De acuerdo con las estimaciones de la Secretaría de Desarrollo Rural, este año podrían sembrarse alrededor de cinco mil hectáreas de este cultivo en Tamaulipas, lo que representa una opción atractiva para diversificar la producción agrícola y reducir riesgos derivados de la volatilidad de los mercados.
Varela Flores comentó que la trilla de sorgo prácticamente ha concluido en la entidad y, de existir superficies pendientes, corresponden a una proporción mínima del total establecido durante el ciclo agrícola.
Respecto a posibles afectaciones derivadas de las recientes lluvias, indicó que hasta el momento no existen reportes de plagas o problemas fitosanitarios que representen una amenaza para los cultivos.
Sin embargo, reconoció que el principal riesgo continúa siendo la posibilidad de precipitaciones extraordinarias que provoquen inundaciones en algunas zonas productivas.
Recordó que hace dos años, durante estas mismas fechas, el paso de la tormenta tropical Alberto dejó importantes acumulados de lluvia en Tamaulipas, por lo que las autoridades mantienen vigilancia sobre la evolución de las condiciones meteorológicas.
Por ahora, el panorama para el sector agrícola es favorable, pues la humedad acumulada en los suelos abre expectativas positivas tanto para los cultivos de temporal como para la expansión del guar, una apuesta que busca convertirse en una nueva alternativa de rentabilidad para el campo tamaulipeco.




