Por. Benigno Solís/La Razón
TAMPICO, TAMAULIPAS.- En el día del padre, algunas familias acudieron al cementerio municipal de la avenida Hidalgo, para visitar las tumbas de sus seres queridos fallecidos.
El número fue mucho menor al que se registra el 10 de mayo, día de las madres.
No importó a los familiares de los difuntos, el fuerte calor que se registró desde temprana hora del domingo en la zona.
Familias pequeñas y hasta de 8 integrantes, llegaron al camposanto para buscar el sepulcro correspondiente.
Una vez en el lugar, comenzaron a limpiar la tumba y alrededor de la misma.
Solicitaron agua a quienes prestan sus servicios en ese panteón para limpiar el sitio donde descansan los restos de sus difuntos.
Rezaron algunos minutos en el lugar y convivieron como solían hacerlo cuando vivía el jefe de familia.
Otras familias decidieron llevar música y con la ayuda de una bocina, tocaron las canciones que tanto gustaban en vida al fallecido.




