La escalada de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ICE de Estados Unidos ha dejado, desde los primeros meses de 2026, una estela de muertes que ha encendido protestas en ambos países y motivado a la Presidenta Claudia Sheinbaum a convocar a cerrar filas en una postura unificada de la clase política mexicana.
En los primeros días de julio el mexicano Lorenzo Salgado Araujo murió por disparos de los oficiales del ICE en Houston, un caso que la Presidenta Sheinbaum describió como una ejecución. El 13 de julio, un colombiano con permiso de trabajo murió en un tiroteo en Biddeford, Maine, en el que estuvo implicado el ICE; el hecho generó protestas frente a la oficina de la senadora republicana Susan Collins y llamados de organizaciones civiles a una investigación independiente.
El canciller Roberto Velasco confirmó que el número de mexicanos que han muerto hen centros de detención de ICE o en operativos migratorios asciende diecisiete, catorce bajo custodia y tres durante operativos en campo. La cifra forma parte de un total de 58 muertes reportadas públicamente en centros de detención de ICE en Estados Unidos durante 2025 y 2026, entre personas de distintas nacionalidades.
Por ello, el gobierno mexicano anunció que presentará denuncias penales ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y fiscalías estatales, además de impulsar acciones civiles contra las empresas privadas que administran algunos centros de detención y solicitar medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La Presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la defensa de los mexicanos en el extranjero no es solo un tema del gobierno, sino una causa que debe unir a toda la sociedad. Hizo un llamado directo al Congreso, a la Comisión Permanente y a todos los partidos políticos, sin importar su posición ideológica y política, para pronunciarse y exigir información a Washington sobre las circunstancias de los fallecimientos.
Morena respaldó de inmediato la postura presidencial y llamó a asumir la defensa de los migrantes como una causa de Estado. Las bancadas de Morena, PVEM, PT y Movimiento Ciudadano emitieron un posicionamiento conjunto exigiendo a Washington investigaciones a fondo sobre cada una de las 17 muertes, y sobre la actuación de agentes, mandos y personal médico responsable de la custodia.
En contraste la derecha opositora ha emitido respuestas evasivas. El dirigente del PAN, Jorge Romero, expresó solidaridad con las víctimas, pero calificó el llamado presidencial a la unidad como “incongruente” e “inconsistente” con la línea de la administración de Sheinbaum, subrayando que el respaldo a los migrantes mexicanos no depende de una convocatoria del Ejecutivo.
El dirigente del PRI Alejandro Moreno emitió un comunicado en el que califica el llamado de la Presidenta Sheinbaum como una “manzana envenenada” y atribuyó lo sucedido a los migrantes a la reducción de los presupuestos a embajadas y consulados, agregó que Morena debe ser catalogado legal y políticamente como un cártel de crimen organizado, una organización terrorista internacional.
El PRI y el PAN han evitado sumarse a la defensa explícita de los migrantes mexicanos ante la actuación violenta del ICE como lo hicieron Morena, PVEM, PT y MC, lo que ha derivado en señalamientos de que evitan confrontar directamente a la administración de Donald Trump y al ICE, agencia a la que analistas, legisladores demócratas y comentaristas describen como una fuerza que actúa con escasa rendición de cuentas y que funciona como un brazo armado personal del Presidente Trump, señalamiento que la Casa Blanca rechaza.
La tensión diplomática se mantiene abierta mientras México aguarda respuesta formal de las autoridades estadounidenses a sus denuncias, en un contexto donde la política migratoria de Washington sigue generando víctimas de distintas nacionalidades y un creciente reclamo social en ambos lados de la frontera.
Las respuestas del PAN y el PRI son consistentes con sus acciones anteriores, como la colaboración ilegal de la CIA con el gobierno panista de Chihuahua y la posición del dirigente del PRI llamando desde Washington a la intervención del gobierno de Estados Unidos contra lo que él llama “el narcopartido Morena” y el “gobierno narcoterrorista” de México.
La decisión del PAN y el PRI de no sumarse a la defensa de los migrantes mexicanos ante la violencia del ICE, evidencia su verdadera posición como aliados de quien usa como arma política la amenaza permanente a nuestra soberanía.
*NOTA. Trópico de Cáncer hará un receso, a partir de esta fecha, durante las vacaciones de verano para reanudar en agosto.*




