Sin duda alguna, el dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México, conoce de política y ha tenido un buen desempeño al frente del PVEM. Desde que tomó las riendas, MANUEL MUÑOZ CANO ha entregado buenas cuentas a EMILIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ, ARTURO ESCOBAR Y VEGA y MANUEL VELASCO COELLO, camarilla que maneja a este partido. Así como a KAREN CASTREJÓN TRUJILLO, la presidenta nacional.
Desde que tomó la batuta, el dirigente estatal del Verde ha sabido qué hacer con su encomienda. Primero que nada, se enfocó en fortalecer la estructura del partido en cada una de las secciones electorales de Tamaulipas, porque sabe que ahí se ganan los votos. Lleva cerca de 40 mil afiliados.
Junto con pegado, MUÑOZ CANO ha incorporado a nuevos cuadros, que le son leales a su dirigencia. Una decisión acertada, porque solo así se puede hacer política partidista, sin estarse cuidando la espalda.
Igualmente, MUÑOZ CANO ha demostrado absoluto lealtad a la dirigencia nacional del PVEM, pero sobre todo a EMILIO, MANUEL y ARTURO, que conforman el triunvirato que maneja en la praxis al partido. Los conoce y lleva una buena relación con los tres. “No me mando solo”.
Tampoco ha descuidado la alianza con MORENA ni la relación política con el gobernador, AMÉRICO VILLARREAL ANAYA. Ciertamente, no todo ha sido tersura ni ha transitado como la miel sobre hojuelas.
Pero cuando se han presentado los problemas y altibajos en la relación con los aliados, MUÑOZ CANO ha sacado su expertise política, para resistir las presiones y embates, y mantener los acuerdos. Claro está, siempre alineado a las directrices de EMILIO, MANUEL y ARTURO.
Viene a cuento lo anterior, porque recientemente MUÑOZ CANO habló sobre el PVEM y su futuro político, rumbo a las elecciones de 2027. Aprovechando la rueda de prensa, cual debe de ser, para recordar que, en las elecciones de 2024, su dirigencia “entregó un extraordinario resultado”.
Pero aclaró no estar satisfecho con lo que pasó después. Refiriéndose a que, el PVEM, se quedó sin representación en el Congreso del Estado. Es decir, tras la renuncia a la bancada verde de BLANCA ANZALDÚA NÁJERA y de KATALYNA MÉNDEZ CEPEDA, para sumarse a la de MORENA, su partido se quedó sin curules en la 66 Legislatura.
Como sucedió también en los comicios locales de 2021. Antecedentes que, sin duda alguna, MUÑOZ CANO tomará en cuenta para evitar que se repita este escenario político.
“Seremos muy estratégicos”, dijo el dirigente estatal del PVEM, refiriéndose a la definición de las reglas que regulen una alianza con MORENA y el PT, en la elección del Poder Legislativo de 2027.
La única manera de asegurar la presencia del PVEM en la 67 Legislatura, es que MUÑOZ CANO encabece la lista de diputaciones plurinominales. Porque debemos de reconocer que, él no es un político con el carisma necesario para ganar una elección por la vía de la mayoría relativa. Nunca ha sido estuche de monerías, ni lo ha pretendido ser. Zapatero a tus zapatos.
Como sucede con el resto de las dirigencias partidistas, que tampoco tienen eso que llaman carisma para gastar suela y ganar una campaña. Es el caso del panista LUIS RENÉ CANTÚ GALVÁN. De JUAN CARLOS ZERTUCHE, del partido naranja. Pero el ejemplo más claro de lo anterior, lo tiene el PT en la figura de ARCENIO ORTEGA LOZANO. Todos ellos ha sido diputados de representación proporcional. No le pidamos peras al olmo.
Repito, la fortaleza de MANUEL MUÑOZ CANO se encuentra en la dirección
partidista y en su expertise electoral. Es decir, sabe lo que es una campaña y cómo sumar votos. Lo que ha demostrado ampliamente al frente del PVEM, entregando en 2024 “un extraordinario resultado”.




