VICTORIA, Tamaulipas.- El fraccionamiento Campestre fue el primero en su tipo, un asentamiento privado con vigilancia, sin embargo en los últimos años la inseguridad ha detonado la demanda de residenciales privados donde las familias que antes veían en esta modalidad estatus hoy buscan seguridad.
Se estima que en la ciudad se han creado en los últimos años 25 fraccionamientos con estas características.
Constructores, Arquitectos y funcionarios municipales, coinciden que desde hace tres años, aumentó la demanda de fraccionamientos privados, por lo que se han convertido en los de mayor demanda para las empresas constructoras y desarrolladores de vivienda que no tenían obra.
Admiten que el fenómeno de la inseguridad los condujo a ofrecer a la ciudadanía espacios seguros para vivir.
Las compras de casas en estos lugares han sido apoyadas con créditos directo de la banca y a plazos con financiamiento de las empresas.
Un vecino quien sólo pidió identificarse como Julio N., externó que se gasta más en una propiedad en estos sectores, pero la seguridad no tiene precio, argumentó.
Son fraccionamientos con bardas, vigilancia, y un restringido control de acceso; en algunos casos, con sistemas de monitores a circuito cerrado.
En los últimos años se han creado 25 residenciales con estas características algunos son departamentales y otros residencias que se hacen de acuerdo a la capacidad económica del cliente.
El regidor Orlando Guillén Gutiérrez, quien tiene la Comisión de Obras Públicas, dijo que fue en el 2009 cuando empezaron a multiplicarse estos desarrollos.
«Hubo familias enteras que vendieron sus propiedades para comprar una casa en un sector privado; inicialmente era por estatus, después por seguridad».
Agregó, ahí se siente seguros, pues existen reglas de acceso y permisos para entrar a estos lugares» dijo.
Los costos, de una vivienda en estos sectores de acuerdo a la información recabada en constructoras locales varías desde los 750 mil pesos para una casa sencilla hasta más de 2 millones de pesos, aunque existen algunas que tienen mayores costos, dependiendo de la capacidad económica del comprador.
En la avenida Tamaulipas, es considerada la «Zona Dorada» tiene 10 sectores privados, y es acceso a otros 10 más, así como en la avenida del Valle; Bugambilias y Campestre.
«En la zona norte es donde han crecido estos fraccionamientos; así como en la salida a Monterrey, a Matamoros; son lugares donde, incluso, el Ayuntamiento no tiene injerencia ya que se administran de forma independiente, salvo cuando existen situaciones de riesgo el municipio interviene» dijo.
Un ejemplo claro, de ellos es en cuanto a la seguridad; la Policía local no puede accesar a estos lugares, ni tampoco las empresas que proporcionan servicios como; Correo, o empleados de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, así como de la CFE.
«Existe un encargado de recibir notificaciones, correo, recibos, pero al igual, sus calles no son atendidas por el Ayuntamiento; cualquier bache, reparación de tuberías, está a cargo de ellos. La organización de sus residentes, incluye el pago de guardias de seguridad, del sistema de cámaras de video vigilancia; etc», finalizó.




