Conocimos y tratamos a Don Guadalupe Arcos Acuña, un priísta de corazón, a quien le preocupaba que su gente tuviera trabajo y entre los muchos a quienes logró instalar siempre les puso como única condición que no se salieran del PRI.
Fue un líder nato que por defender su causa y la de sus amigos enfrentó los gobiernos de Horacio Terán Zozayas y Norberto Treviño Zapata, con otros tuvo pequeños raspones pero de ahí no pasaban, es más, en varias ocasiones paró en la cárcel y a pesar de esto siguió adelante en su lucha al grado que con sólo escuchar su nombre se encendía Tamaulipas. Cultivó y mantuvo amistad con los principales líderes del sector obrero y campesino al grado que no había reunión alguna a la que no se le invitara.
Quien esto escribe le tocó convivir con él, conocerlo y luchar junto a él, fui testigo de muchas acciones en las que se enfrentaba a los gobiernos cuando estos no cumplían sus obligaciones con el pueblo; una de estas fue cuando sostuvimos una plática con el gobernador Emilio Martínez Manatou. Recuerdo muy bien cuando Guadalupe le solicitaba cumpliera sus compromisos con el pueblo de Llera.
Martínez, trinando de coraje, se levantó molesto de su asiento y le dijo: “Guadalupe, no me faltes al respeto porque en este momento te mando a la cárcel.» Guadalupe le respondió, «y qué esperas, hazlo,» para después decirle que era un “rajado ” porque no había cumplido con su palabra de cuando era candidato.
Don Emilio se contuvo, sopesó la actitud de Guadalupe y pregunta “qué es lo que pides”, y este le dice, quiero el Juzgado Menor de Llera para el señor Jesús Hernández Rodríguez, el Registro Civil para Eulalio Maldonado y el Tribunal de Justicia para el Licenciado José Ascención Maldonado Martínez.
El gobernador tomó el teléfono e instruye a su Secretario General Bruno del Río Cruz para que se den los nombramientos solicitados. Después de ahí ya no hubo altercado alguno y mantuvieron una muy buena amistad que solo separó la muerte.
Traigo a colación lo anterior porque al priísmo de hoy le faltan líderes que sepan defender sus siglas y hagan valer y respetar sus postulados, que defiendan sus ideales y vivan cerca al pueblo, que trabajen por y para el partido, que no sólo mantengan abiertas sus oficinas solo para decir que están trabajando cuando ni las moscas se para por ahí, en fin les falta eso que llaman voluntad política y de la que mucha le sobraba a Lupe.
En otras cuestiones permítanme informarles que ayer por la mañana causó baja como Supervisora de la Zona Escolar No. 106 del municipio de Llera la profesora Herminia Rodríguez Torres y en su lugar fue nombrada la maestra Imelda López Ríos, quien antes de llegar al Ombligo de Tamaulipas se desempeñaba en la Zona Escolar 148, Sector 22 de Ciudad Victoria, siendo el profesor Gumersindo Galván Peña en su carácter de Jefe del Sector quien le dio posesión de su nueva encomienda y la presentó ante la comunidad educativa.
El cambio ya estaba autorizado desde antes de las vacaciones decembrinas y solo era cuestión de esperar la llegada del dos mil quince para que surtiera efecto.
HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE




