Concebida desde un inicio como el pago de una cuota filial mal entendida, la titularidad del deporte estatal en Tamaulipas se encuentra convertida hoy por hoy en una cuna de la holgazanería y los golpes bajos. La misma sede burocrática de la dependencia es fiel reflejo de la pequeñez y el hacinamiento, concebidos como la cruel metáfora de un desempeño pobre en resultados, y tristemente voraz en la centralización y mezquindad de sus recursos. Se pelean hasta una hoja de papel.
Muy lamentable, por no decir que lastimera, resulta la visión de un instituto convertido en muro de aviadores que se la pasan todo el día con un pie descansando en la pared. Lo cierto es que en este cosmos de la indisciplina y de la anarquía, presidido por Enrique de la Garza Ferrer, el verdadero “deporte” es hacerle al “Tío Lolo”, y a los pocos que realmente quieren trabajar, los marginan y los convierten en víctimas de sus grillas baratas.
Todo puede suceder en una institución presidida por una persona que llegó ahí creyendo que se merecía mucho más, y que lo que le estaban dando era en realidad algo muy por debajo de su linaje y de sus merecimientos. Esto ha traído como consecuencia, el progresivo abandono de una política del deporte concebida en teoría como la llave maestra para elevar la calidad de vida y la competitividad de los tamaulipecos. Aunque en los hechos todo se reduce a un grotesco culto a la personalidad de su titular, mismo que busca revivir en vano sus viejas andanzas del jurásico universitario.
Es así como el barco capitaneado por el corsario Quique de la Garza, se hunde sin remedio. Aunque éste parece no entenderlo, pues se empecina en colocar grandes espectaculares, exhibiéndose en ceremonias oficiales, sonriente y despreocupado. Se llevó consigo a toda la nómina de los años dorados en la UAT. Hablamos de un ejército de amigos y protegidos que se mueven en parvada cada quincena.
El Quiquismo del pleistoceno uateño, es toda una obra de arte. Es indudablemente el museo de la hueva y el contratismo más representativo de la era dinosáurica en nuestro estado. Lástima que, de su paso por el deporte tamaulipeco, sólo vayan a quedar quejas en voz baja, sueños güajiros de segunda, frustraciones de primera, y pésimos resultados.
LAS PRECAMPAÑAS Y LOS PRECANDIDATOS GORRONES
Dado el miserable tope de 224 mil pesos que se autorizaron para los aspirantes a la diputación federal en su fase de precampañas, tenga usted cuidado con ellos, porque a lo largo de cuarenta días con sus respectivas noches, estos hijos de la democracia mexicana van a andar como almas en pena, buscando “padrinos” que les subsidien sus reuniones.
Tomando en cuenta que todo el proceso va a estar supervigilado por un INE que trae la espada desenvainada, en lo sucesivo los tamaulipecos asistiremos a un escenario bastante deplorable en materia financiera. La política que, como todos sabemos, tiene en el dinero a uno de sus principales ingredientes, en esta ocasión tendrá que ponerse a dieta y someterse a una rigurosa dieta vegetariana.
ZAFRA INFORMATIVA
Los trabajadores del ISSSTE acudieron a externar su salutación navideña en palacio. Su dirigente Alfonso De León Perales dijo que su gremio agradece el respaldo del mandatario tamaulipeco Egidio Torre Cantú. Mientras tanto, en Tampico, el alcalde Gustavo Torres Salinas exhortó a los agentes viales del puerto jaibo a conducirse con honestidad y transparencia. Al mismo tiempo, el edil anunció una serie de medidas orientadas a mejorar las condiciones laborales de los tránsitos.
En el tema nacional, ayer por la tarde desde el CEN del PRI se dio a conocer lo que constituye el primer gran destape político de 2015, con la nominación de la senadora Ivonne Álvarez como candidata del PRI al gobierno de Nuevo León. La ex conductora de programas gruperos en Milenio Televisión, es ahora la abanderada que tendrá el reto de vencer a la alcaldesa regia del PAN, Margarita Arellanes. En el 2016, por estas mismas fechas, es probable que Tamaulipas esté viviendo situaciones similares.
En lo que concierne al escenario priísta en Tamaulipas, da la impresión de que se les ha hecho bolas el engrudo, pues el presidente estatal Rafael González Benavides ha preferido cerrar la boca por temor a regarla. Y el único que ha emitido declaraciones, por cierto muy desafortunadas, ha sido el delegado Parcero. Sin embargo, nadie en el PRI local lo ha respaldado. Pareciera que Parcero trae su propio juego, y en ocasiones, en su delirio hasta habla solo.
Pareciera que el llamado apagón analógico no sólo afecta al sector de las televisoras, y el teleauditorio, sino también se ha extendido a un apagón político, en el verbo de la cúpula priísta tamaulipeca. Calladitos se ven más bonitos. El coro de los niños de Rafa González están guardando prudente silencio, hasta que la gente de César Camacho defina a las cuatro candidaturas restantes.




