CIUDAD MADERO, Tamaulipas.- Poco más de un kilómetro y medio de Playa Miramar registra manchas de presuntamente derivados de hidrocarburos. Pescadores del centro de recreación pública advierten que fue arrastrado desde mar adentro por la corriente.
Los paseantes que acudieron a la playa se quejaron por la enorme extensión afectada que los obligó a buscar un espacio para divertirse en la zona sur o centro. El derrame se estima que pudo tener una dimensión de entre 40 a 50 metros de diámetro y entre 48 a 72 horas de ser depositado en el Golfo de México en circunstancias difíciles de precisar.
Maximino Castro, pescador deportivo revela que el personal de Petróleos Mexicanos debe encargarse de levantar los restos de que es evidente que son derivados del petróleo o mejor conocido como ‘chapapote’.
Las manchas de lo que parece una mezcla de petróleo se pueden observar frente al complejo habitacional Tildillos y hasta poco antes del edificio del ex Hospital Naturista de la Sección Uno.
El área donde se encuentra la contaminación es considerada de alta plusvalía residencial y es frecuentada por familias con casa de playa o vehículos a doble tracción o 4×4.
Entre el sábado y el domingo el área norte y del centro de recreación pública fueron de los más visitados, lo que provocó molestias entre los paseantes.
José Ángel Argüello, paseante del estado de Nuevo León revela que sus hijos se mancharon con la sustancia negra y de consistencia grasosa.
A lo largo del día, familias que accedieron al sitio de descanso decidieron marchar al sur, toda vez que había lugares en que la concentración de la sustancia era incontrolable. En el sitio hay piedras oscuras que se formaron con la mezcla de pequeñas rocas de mar y la sustancia.
Los pequeños trozos pegados en algas que el propio mar se encarga de sacar a tierra firme, lo que a decir de los pescadores, podría poner en riesgo a la fauna que las consumiera al confundirlas con alimento.
A menos de un kilómetro del lugar en donde se registra la contaminación se localiza el campo tortuguero, en donde voluntarios y personal de la Conamp esperan la arribazón de la tortuga Lora que año con año acude a desovar.
Las familias debieron buscar otras áreas para disfrutar del paseo.




