¿Y usted piensa ir a votar el día
de las elecciones?
Claro, mi familia y yo votaremos todos ese día.
¿Y por quién van a votar?
Pues mi suegra y mis dos muchachos más grandes van a votar por el «Partido del Menudo», ya que con ellos vivieron un tiempo en la Ciudad de México se volvieron medio «chilangos», y los enloquece en la mañana el menudo, la birria y algunos caldos similares.
¿ Y los demás familiares?
Pues mi mujer y las dos niñas van a votar por el «Partido del Tamal». A ellas les encantan los tamales de pollo, de puerco y también los «borrachos». Mis otros tres hijos y yo votaremos por el «Partido del Cabrito», ya que a mí me fascina cuando lo hacen en su sangre, al pastor o simplemente en salsa con sus cebollitas y sus chillidos floreados.
Pues no entiendo nada de eso que usted dice,
y no estoy informado de que haya partidos
políticos con esos nombres, ¿podría
explicarme usted con más amplitud a qué
se refiere?
Sí, cómo no, mire, los partidos políticos andan ahorita muy austeros con las campañas electorales, pero ya anunciaron que el día de las elecciones van a ofrecer comida a los votantes desde las 5:00 horas de la madrugada hasta el cierre de las elecciones, de tal manera que una familia numerosa y organizada como la mía, puede distribuir sus miembros entre varios partidos políticos, para aprovechar esta oferta alimenticia que nos «cae de perlas» y según las preferencias gastronómicas de cada quien.
¿ O sea que usted y su familia no van a votar por convicción ideológica, principios
políticos o el perfil de los candidatos?
No, de ninguna manera; nosotros no somos tan complicados y vamos directamente sobre el menudo, el tamal y el cabrito, y si hay café y postre, también le entramos. Como está de terrible la inflación ahorita, usted comprenderá que es todo un milagro ahorrarse treinta alimentos diarios.
No entiendo muy bien eso de los treinta
alimentos diarios. Explíqueme por favor
Es muy sencillo, los que comen menudo en la mañana, pueden pasar al mediodía comer con el partidos que regala tamales, y por pasar al mediodía a comer con el partido que regala tamales, y por la noche acudir a visitar al partido que obsequia cabrito; de tal manera que la familia hace un carrusel para recorrer las cocinas de los tres partidos, y disfrutar lo que ofrece cada uno. Y como somos diez de familia y pensamos acreditarnos las tres comidas al día, pues nos estaremos ahorrando treinta viandas, lo que es todo un éxito económico y político en estos tiempos en que la inflación nos está «cacheteando hasta el alma».
¿ Entonces usted y su familia no piensa en el futuro de Tamaulipas, el avance de la democracia, el poder del voto, el valor de los programas y la ideología de los candidatos?
No, pues realmente nosotros no pensamos en nada de eso, porque eso no se puede comer, compréndalo. Nosotros vamos sobre lo «macizo», lo que se puede masticar. Lo demás y la demagogia, se las dejamos a los candidatos y a los grillos que los acompañan, y que mucho les aproveche.




