EL CAIRO, Egipto.- Mohamed Mursi, líder de la Hermandad Musulmana, fue condenado este a 20 años de prisión por la muerte de manifestantes en diciembre de 2012, casi tres años después de convertirse en el primer presidente elegido libremente en Egipto.
Los hombres fueron condenados por violencia, secuestro y tortura vinculados con la muerte de manifestantes durante protestas en 2012. Fueron absueltos de las acusaciones de asesinato, que conllevan la pena de muerte.
El abogado de algunos de los acusados dijo que apelarán de la sentencia.
Con un gesto que simboliza resistencia a las fuertes medidas del Estado contra los islamitas, los acusados gritaron «Dios es el más grande» después de la lectura del veredicto.
El dictamen es el primero contra Mursi, quien dice que está determinado a revertir lo que llama un golpe militar en su contra en 2013, llevado adelante por el entonces jefe del ejército, el ahora presidente, Abdel Fattah Sisi.
Mursi enfrenta cargos en otros cuatro casos que incluyen filtrar secretos a Qatar, conspirar con el grupo militante palestino Hamas para desestabilizar Egipto y organizar una fuga de prisión durante el levantamiento de 2011 contra Hosni Mubarak.
Amnistía Internacional pidió en un comunicado que Mursi vuelva a ser juzgado en un tribunal civil o que sea liberado.
La organización de derechos humanos describió el fallo como una «farsa de justicia» que «destroza cualquier ilusión restante de independencia e imparcialidad en el sistema penal judicial de Egipto».
Con información de La Jornada.




