Nuestros políticos no dejan de sorprendernos. El coordinador del PRD en la Cámara de Diputados, Miguel Alonso Raya, afirmó que México no requiere de un Mesías como Andrés Manuel López Obrador, (AMLO) -quien renunció al PRD para formar su propio partido, Movimiento de Regeneración Nacional- quien dijo tiene ya tiene una especie de obsesión por el país desde hace mucho tiempo.
El legislador del PRD, dijo textualmente: “No comparto y no me convencen sus sketches y consignas que maneja, es muy de él, a mí me parece que quedó rebasado frente a la realidad que el país tiene y que su diversidad y riqueza es mucho más que la ortodoxa y casi doctrina de alguien y las fijaciones que tiene y además cuando se considera el único capaz de emprender tal transformación; el país no requiere de Mesías, requiere de un colectivo que encabece un proyecto de transformación y que permita construir acuerdos con todo mundo, porque todos tienen derecho a participar en la transformación del país”.
Esa reacción del diputado Alonso Raya, es una respuesta a una entrevista de El Universal, con Andrés Manuel López Obrador, dirigente nacional de Morena, quien dijo que tiene la fórmula para cambiar el país: Acabar con la corrupción y casi se proyectó como el gran salvador de México, porque a diferencia de otros partidos, ellos son totalmente diferentes.
Según López Obrador, hay que cambiar el régimen político de México y solamente hay dos caminos para hacerlo: A través de las armas o mediante el voto en las urnas.
Desde que AMLO empezó a promocionarse desde la Regencia del Distrito Federal, para ser por segunda ocasión candidato presidencial, allá por el año 2003, en este espacio planteamos que llegar a ese puesto se había convertido en una obsesión enfermiza para el tabasqueño.
Desde entonces, también planteamos en nuestros comentarios, que AMLO, se sentía como el Mesías que espera la sociedad mexicana para salvar a México.
En este espacio, aclaramos que México no necesitaba de falsos Mesías, como Andrés Manuel López Obrador.
A diez años de distancia, los hombres del PRD, que siempre alimentaron ese mesianismo enfermizo, con algunas muy contadas excepciones, nos dan la razón.
Esa obsesión, la vuelve a demostrar López Obrador, en su entrevista, cuando confiesa que “después del 2012 –cuando fue derrotado por Enrique Peña Nieto candidato del PRI- era para quemar las naves, y decirles váyanse –para no decir una majadería- para decirlo suave, váyanse al carajo y yo no soy un ambicioso, no voy a volver a ser candidato”.
AMLP agrega: “Iba yo a decirlo en el 2012, en la plaza, esto lo estoy diciendo por primera vez y lo pensé y dije, no me siento insustituible, no creo en el necesariato, pero pienso que todavía puedo representar a este movimiento e ir en el 2018”.
Y ante la duda de cómo ir en el movimiento del 2018, AMLO, confianza, que como candidato presidencial.
Después de dos derrotas, AMLO tuvo la oportunidad histórica de su retiro, pero le ganó la ambición. En la primera derrota con Vicente Fox, AMLO tuvo la gran oportunidad de aprovechar su capital político, invitando a la conciliación y a la concordia y decidió tirarla a la basura, con un plan pendenciero en contra de todos sus adversarios e incluso con sus compañeros del PRD, si se atrevían a cuestionarlo.
Los hombres del PRD, están de acuerdo que México no necesita de un Mesías como AMLO, después de tantos años de alimentar su ego y sus ambiciones.
México no necesita de un Mesías y menos de un falso Mesías. El país necesita de un verdadero líder, que con hechos, demuestre su compromiso con México y no solamente en la retórica, para esconder sus ambiciones.
Se trata de encontrar a un verdadero líder, que sea congruente con sus palabras y sus acciones. En estos momentos en que México padece de una profunda crisis de credibilidad se necesita de un liderazgo que sume a todos, que sepa escuchar, que sea congruente, para emprender una profunda transformación de nuestra nación.
Por ese motivo, creo que en México hay que evocar el espíritu de
Diógenes e imitarlo para recorrer las plazas con su lámpara a plena luz del día y buscar a ese líder que el país necesita y no caer en manos de un falso Mesías.
La UCEN rompe acuerdo firmado con el CCE
Por mera casualidad un grupo de periodistas se dieron cuenta que ayer en la mañana, dirigentes e integrantes de la Unión de Comerciantes y Empresarios del Noreste, estaban reunidos con el candidato a diputado federal del PRI, Chuchín de la Garza, a pesar de que habían signado un acuerdo con el Consejo Coordinador Empresarial, de formar un Observatorio Electoral, donde se daría seguimiento a los candidatos y sus campañas y que ninguna de las 13 agrupaciones firmantes recibirían a los candidatos.
Jorge Aguirre, presidente de la UNCEN, negó que hubieran roto el acuerdo. Dijo que acudieron a un encuentro con el candidato del PRI, a invitación de uno de sus socios, Miguel Ángel Caballero, quien organizó un encuentro con empresarios.




