2 enero, 2026

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Desplazados… La otra historia que viven ejidos

Se estima que continúa la migración interna en algunos municipios por lo que 3 mil personas salen de aquellos donde continúa la inseguridad y faltan oportunidades de empleo

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- La inseguridad que se registra desde 2010 a la fecha, así como la pérdida de empleos provocado por este factor, ha desencadenado la migración de habitantes de diversos municipios, hacia las grandes ciudades denuncian representantes de organizaciones campesinas.

De acuerdo a datos del Consejo Nacional de Población, la migración interna en la entidad es de poco menos de tres mil personas por año, de un municipio hacia otro, aunque no hay datos de las cifras de expulsión ocasionada por la inseguridad, desde los municipios fronterizos hacia otras ciudades del país o hacia Estados Unidos, especialmente hacia Texas.

El dirigente estatal de la Central Campesina Cardenista, Mario Reyes Cantú, afirma que ve con tristeza esta situación, debido a que ello ha causado muchos problemas en las regiones.

En Tamaulipas, según el dirigente campesino, son varios los factores que causan la migración, pues tradicionalmente la expulsión de pobladores ocurría en las comunidades rurales, hacia los municipios más poblados del estado o hacia Estados Unidos, de jóvenes en busca de oportunidades laborales.

“Esto se registraba en la zona del Altiplano, como Abasolo, Cruillas, Burgos, Méndez, Tula, Jaumave, Miquihuana, Bustamante y Palmillas, donde sólo quedaban ancianos y niños”.

La dinámica de municipios como Abasolo, Burgos, Bustamante, Carmargo, Casas, Díaz Ordaz, Cruillas, Jaumave, Méndez, Miquihuana, Palmillas, Tula y Villagrán es de expulsora debido a la falta de oportunidades económicas.

Por ejemplo, Abasolo en 2010 tenía 13 mil 306 habitantes, según el censo de ese año, y para 2010 la población había descendido a 12 mil 70 habitantes y se estima que debido a la violencia en los últimos años redujo en más de dos mil habitantes su población.

En el caso de Camargo, que según organismos no gubernamentales perdió más del 20 por ciento de su población por la violencia de los últimos cinco años, especialmente en 2011 y 2012, mostraba ya una dinámica expulsora, y de 2000 a 2010 su población bajó de 16 mil 787 habitantes a 14 mil 933, y se estima que en la actualidad no viven ahí mas de 11 mil personas.

Otros municipios como Hidalgo que perdió de 2000 a 2010 unos mil habitantes, para pasar de poco más de 24 mil 281 a 23 mil 793, podrían haber expulsado por la violencia a más de cinco o seis mil habitantes, según organismos no gubernamentales.

Actualmente, dijo Reyes Cantú, la migración de municipios como Camargo, Mier, Hidalgo, Güémez, Jiménez, Abasolo, San Fernando se debe especialmente a la inseguridad que ha provocado abandono de ejidos, cierre de negocios, ocasionando que miles de familias se desplazaran a otras zonas urbanas como la frontera o la capital del estado.

EJIDOS PARA VIEJOS

En muchos ejidos de Tamaulipas la producción, casi para autosostenimiento, está a cargo de personas mayores de 50 años, debido a que los jóvenes no se quieren quedar a producir y vivir en las condiciones de marginación y pobreza con las que crecen.

“Son pocos los que quedan y quienes no tienen a dónde más ir, porque los que pudieron dejar el municipio lo hicieron, sin importar dejarlo todo para empezar de nuevo en otro lugar”, afirma José Leal, un dirigente campesino del municipio de Hidalgo.

Destaca que antes que la violencia, primero fue la fuerza de la naturaleza la que golpeó con fuerza este municipio, con la sequía de la última década del siglo XX y luego el huracán ‘Alex’.

“Fue el huracán ‘Alex’ que impactó el día último de junio del 2010 estas tierras, el cual trajo destrucción en más de 40 viviendas de la cabecera municipal y otras 200 de la zona rural”, recuerda Leal.

Dijo que debido a ello quedaron incomunicados por más de tres meses y sólo podían cruzar en lancha a la cabecera municipal y más de 30 comunidades rurales.

“Después llegó la inseguridad que aterrorizó a la comunidad tras el asesinato del Presidente Municipal y después hubo quemas y saqueos de negocios, lo que provocó que más del 50 por ciento de los habitantes huyeran a Victoria o con sus familias a Monterrey”, dijo Leal.

La zona del Chorrito que dependía del turismo, y que sólo en las fiestas patronales, recibía hasta 20 mil visitantes en tres días, apenas se está recuperando.

“Hubo años que nadie se paraba en este ejido, donde el 70 por ciento de las familias migraron a otras partes”, agregó Leal.

TAMAULIPAS ES RECEPTOR DE POBLACIÓN

La Conapo asegurá que una de cada tres personas que viven en la entidad, especialmente en los municipios de Reynosa, Nuevo Laredo, los tres de la Zona Conurbada y Victoria, no nacieron en Tamaulipas.

Tamaulipas se ha convertido en una tierra receptora de migrantes por lo que cada año llegan a la entidad casi 19 mil nuevos habitantes que vienen de varios puntos del país, los cuales se quedan a vivir en el estado.

Información del Consejo Estatal de Población (Coespo), indica que la mayoría provienen del estado de Veracruz, San Luis Potosí e Hidalgo, lo que origina que el estado registre un crecimiento anual del 0.60 por ciento.

Esto origina que Tamaulipas sea considerado un pueblo de migrantes, luego que la cuarta parte de su población es originaria de otros estados de la república mexicana.

Con una población de 3 millones 268 mil habitantes, se estima que más de 1 millón 250 mil personas, que habitan esta entidad han llegado para quedarse, reveló el Censo de Población y vivienda 2010, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

La población que mayor presencia tiene en el estado de Tamaulipas, es originaria de Veracruz, al detectarse que aquí habitan más de 426 mil personas que son originarias de aquella entidad y de los cuales se estima que 208 mil son hombres y 218 mil mujeres.

De este importante número de personas, la mayor concentración se ubica en el municipio de Reynosa, el segundo lugar con mayor número de veracruzanos está la zona sur del estado en ciudades cómo; Tampico, Madero y Altamira, donde se estima que existe una concentración de más de 50 mil veracruzanos y el tercer sitio lo ocupa Matamoros con 40 mil mientras que otros 10 mil habitan en el resto de la entidad.

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