16 enero, 2026

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Euforia

Hablemos de política

La euforia que invade a los priístas tamaulipecos tras de haber conquistado las ocho diputaciones federales que corresponden a la entidad, alcanzó su máximo nivel ayer en Ciudad Victoria durante la magna concentración que estuvo encabezada por el gobernador EGIDIO TORRE CANTÚ y el dirigente estatal del partido RAFAEL GONZÁLEZ BENAVIDES.

“Yo me siento muy orgulloso de ustedes. Siempre gracias a ustedes Tamaulipas se sigue engrandeciendo, gracias a ustedes, esta esquina dorada noreste del país sigue y seguirá siendo priísta”, dijo el mandatario ante una multitud delirante llegada de todos los rincones del estado y de los ocho futuros legisladores, entre los que se encuentran MERCEDES DEL CARMEN GUILLÉN VICENTE y ESDRAS ROMERO VEGA, que representarán a la región sur. Pero también eran parte de la fiesta BALTAZAR HINOJOPSA OCHOA y la maderense MONSERRAT ARCOS VELÁZQUEZ, que accederán a la Cámara Baja por la vía plurinominal. No hay que perder de vista a MONSE.

Allí estaban igualmente alcaldes, diputados federales y locales, dirigentes sectoriales y militantes en general que abarrotaron el Polyforum de la cueruda capital que por cierto vio alterado su ritmo normal de actividad, por la mañana con el acontecimiento político y por la tarde por una torrencial lluvia que inundó amplios sectores.

Quedó muy lejos aquel domingo del 2012 cuando las huestes del tricolor mostraban caras largas por haber perdido la mayoría de las diputaciones federales y las dos senadurías de mayoría relativa, en una jornada que entre otras, encumbró las figuras de los panistas FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA y GERMÁN PACHECO, a quienes ahora les tocó el trago amargo.

Hasta una semana antes de los comicios del siete de junio, muchos analistas daban al PRI ventaja en cuando menos cinco distritos y daban por perdidos los correspondientes a Matamoros y Nuevo Laredo, donde Acción Nacional está en el gobierno municipal. Pero las predicciones se vinieron por tierra la tarde de esa misma fecha.

Contrario a lo que ocurrió hace tres años cuando hasta el candidato presidencial tricolor, ENRIQUE PEÑA NIETO, perdió en el estado ante la panista JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA, en esta ocasión el gobernador TORRE CANTÚ entrega buenas cuentas a su partido y a su jefe máximo, el presidente de la república.

Ahora DON EGIDIO tiene que hacerle frente a otro desafío: el manejo de su propia sucesión. Ello es así, pues el próximo año habrá elecciones para decidir quién lo relevará en el palacio de gobierno. Y las perspectivas sobre ese proceso ya empiezan a dibujarse.

Veamos algunos antecedentes. Cuando MANUEL CAVAZOS LERMA vio aproximarse el fin de su administración y ante las pretensiones de aspirantes de buena talla pero ajenos a su grupo, logró que el presidente ERNESTO ZEDILLO autorizara una consulta interna en el partido para decidir la candidatura priísta al Gobierno del Estado, lo que le dejó manos libres para sacar a su carta, TOMÁS YARRINGTON RUVALCABA que fue electo.

Luego, el mismo TOMÁS, cuando ya los vientos panistas soplaban en lo más alto de la política mexicana, no tuvo problemas para impulsar a EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES, por entonces alcalde de Ciudad Victoria y que, según se dice, se convirtió en aliado del panista FELIPE CALDERÓN. Como eran los tiempos en que los gobernadores se convirtieron en virreyes con la tolerancia de los gobiernos panistas, GEÑO no tuvo problema para sacar la candidatura de RODOLFO TORRE CANTÚ.

Sólo que un infausto acontecimiento, que hasta ahora no ha sido aclarado, por cierto, rompió de tajo el proyecto al caer el médico bajo las balas asesinas pocos días antes de la elección. Fue así como inesperadamente entró a escena su hermano EGIDIO que también impulsado por GEÑO se convirtió en el jefe del ejecutivo local.

Pero ahora que al ingeniero le toca ser relevado, no se pueden ignorar las nuevas circunstancias en las que se desenvuelve el país. Nuevamente el gran elector, el supremo dictaminador de las cosas, signo histórico del priísmo, está en la presidencia de la república, con todas las consecuencias que ello conlleva.

En efecto, dentro de la naturaleza tricolor, desde el nacimiento del partido, está el de someterse a los designios de un caudillo, que aunque ya no con la rudeza y arbitrariedad de antes, si emite sus ordenamientos incontestables. Hoy, PEÑA NIETO tiene ese poder.

Así, las cosas, habrá que ver si en la sucesión de Tamaulipas prevalece el libre albedrío del mandatario en turno, como ocurrió en los dos sexenios anteriores o ahora la candidatura al Gobierno del Estado se definirá en el altiplano. Es en esa vacilación en la que ya se encuadran dos grupos.

Uno, el de los presuntos prospectos alentados desde el centro y el de los promovidos a nivel local, entre los cuáles se advierte una desproporción.
Entre quienes se supone que basan sus pretensiones en la relación con las altas cúpulas del partido, están BALTAZAR HINOJOSA OCHOA, MARCO ANTONIO BERNAL GUTIÉRREZ, ALEJANDRO GUEVARA COBOS y la propia “PALOMA” GUILLÉN VICENTE.

Las cartas locales serían JAIME ETIENNE LLANO, con una amplia trayectoria académica, profesional y política y ENRIQUE CÁRDENAS DEL AVELLANO. El que hace algunos años parecía ser el favorito, HOMERO DE LA GARZA, se derrumbó salpicado de corrupción, con todo y sus ínfulas aristocráticas.

Algunos sondeos indican que a estas alturas quienes encabezan la carrera hacia el 2016 dentro del PRI son BERNAL GUTIÉRREZ y BALTAZAR HINOJOSA.

Así que tras la euforia tricolor que por estos días se manifiesta, vienen tiempos de reflexión para lo que sigue. Esté usted pendiente.

raulpazos45@gmail.com

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