CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Cuando se quiere ser alguien en la vida, y sobre todo cumplir sueños y metas, hay que sacrificar cosas, esforzarse y trabajar, si se reúnen todos estos requisitos, además de una dotación de talento, estaremos muy cerca del éxito.
José Eduardo Lara Mora, se ha metido en la cabeza el objetivo de triunfar en el boxeo, ha sufrido y batallado mucho, pero en este momento está comenzando a recibir los frutos de su esfuerzo, el fin de semana que culminó debutó como pugilista Profesional en el Distrito Federal, el ex medallista de Tamaulipas ganó su primer pelea imponiendo notables condiciones sobre su rival que estaba de local, arrancó con el pie derecho en el tema Profesional y está más ilusionado que nunca.
DE ‘LA CHANA’ AL ‘PROFE MACHE’
«Pepe» es el tercero de cinco hermanos del matrimonio formado por María Guadalupe y José Antonio Lara.
Creció junto a sus hermanos en Las Adelitas de ciudad Victoria, platica que de pequeño fue un niño distraído, con el paso del tiempo fue adoptando responsabilidades y avanzando en sus estudios académicos.
Por las tardes al volver de la escuela tomaba sus cosas y partía al estadio Marte R. Gómez para entrenar Atletismo, entrenaba con «La Chana» y fue varias veces campeón Regional y viajó en múltiples ocasiones a la Olimpiada Nacional a representar a Tamaulipas en los diez kilómetros de caminata.
Aunque iba creciendo en la marcha y ya tenía más de cuatro años trabajando, su vida dio un giro radical, comenzó a apasionarse por lo que hacía su hermano Humberto, quien entrenaba también en el estadio pero boxeo con Marcelino Peña.
José Eduardo iba a todas las peleas de su hermano, incluso viajaba a verlo cuando combatía fuera de Tamaulipas, eso le fue creando un entusiasmo que pocas veces había sentido antes, así que a los 17 años, en el 2010, se acercó al «Profe» Marcelino Peña, y ahí comenzó su historia como pugilista amateur.
«Entrené con el ‘Profe’ Marcelino tres años más o menos, yo le debo mucho a él», en este periodo asistió a diferentes competencias municipales, Estatales y hasta Nacionales, «Saqué medalla de bronce en un Nacional de Primera Fuerza, me ganó un competidor del Comité Olímpico» y «El año pasado otra vez califiqué al Nacional iba ganando la pelea pero me cortaron la ceja de un cabezazo y ya no me dejaron pelear. Ahí yo tomé una decisión, quise irme ya al profesional, al terreno de paga» confía en exclusiva para EXPRESO.
AGARRÓ UNA MOCHILA Y SE FUE
En enero tomó una de las decisiones más comprometedoras de su vida, algo que cambiaría su futuro por completo, para bien o para mal.
«Estaba en la escuela en el octavo semestre en la Facultad de Ciencias de la Educación en la UAT, entrenaba por las tardes box y aparte por la situación económica tenía que trabajar, la Universidad no era nada barata, entonces quise dejarla un tiempo, estaba ya en octavo semestre pero decidí buscar mis sueños en el boxeo y me vine a la capital» sentencia firmemente.
Con cierto toque de melancolía, seguramente recordando los sentimientos que pasaban por su cabeza en ese momento, platica que «Agarré una mochila, eché unas cuantas cosas y me vine a probar suerte al D.F; tomé un par de tenis, un poco de ropa para entrenar, no tenía guantes, traía también dinero para sobrevivir sólo una semana» expone.
«Llego al Distrito Federal y al principio no la pasaba muy bien, sólo hacía una que otra comida, me dormía en el piso en la casa de una señora organizadora de peleas. Un día comía, al otro no, del tiempo que estuve así bajé como cuatro kilos, por mal comer» recuerda.
Esos momentos fueron sumamente difíciles, aparte del hambre, cada noche lo envolvía el recuerdo de su familia, la separación fue algo complicada, pero las ganas de triunfar eran la anestesia principal para superar el dolor.
«Me hablaba por teléfono mi mamá para saber cómo estaba, siempre me preguntaba si ya había comido, yo le decía que sí, aunque la verdad no lo había hecho, siempre me preguntaba si necesitaba dinero, pero yo le decía que no, que estaba muy bien, nunca me ha gustado pedirles dinero, menos si es para conseguir un reto que yo me propuse» explica.
De donde se quedaba a dormir tenía que viajar en transporte público casi dos horas para llegar al gimnasio, los entrenamientos eran duros, pero se iba adaptando, su movilidad y técnica para golpear comenzaron a llamar la atención de quien lo veía, un buen día la vida le comenzó a sonreír.
«Tuve la fortuna de que me vio un día un promotor, me dijo que si me interesaba pelear para ellos en Distrito Box Promotion y ahí cambió todo, yo la verdad le doy las gracias, me dio trabajo, estoy un poco más estable» informa.
Ya con el apoyo de la promotora tuvo dinero para viajar a ciudad Victoria y tomar sus cosas, habló con su mamá, le dijo que ya se iba a llevar todas su pertenencias, porque iba a debutar como Profesional y su permanencia en el Distrito Federal ahora sí era definitiva.
CON EL PUÑO HACIA EL CIELO
El sueño de debutar como Profesional estaba cerca, Distrito Box Promotion le informó que su contienda sería el viernes 26 de junio en el Salón Fascinación del Distrito Federal, pelearía contra el también debutante Daniel «Chinicuil» Segura, en Peso Gallo.
Días antes del combate, «Pepe» recibió una motivación tremenda, pues «Vino mi mamá a verme en mi debut, hizo el sacrificio de estar aquí con mi hermanito Gustavo (el menor) y yo me puse muy feliz, fue una emoción muy grande, trabajé mucho para ser profesional y que ellos me vieran fue una inspiración» comentó emocionado.
Llegó el momento de subir al encordado, al inicio fue superado por el rival, pero «Chinicuil» no supo aprovechar el dominio y el de Tamaulipas se fue haciendo cada vez más fuerte.
Para el tercer episodio ya era total el dominio de José Lara, tomó confianza y gracias a su buena condición física y técnica terminó ganando con decisión unánime con tarjetas de 39-37, 39-38 y 39-37.
«Planeamos mi entrenador y yo salir tranquilos en el primer round, buscamos estudiar al rival, él se me aventó con todo, se me fue encima, en el segundo round trabajamos la zurda bien, todas le entraban, lo levanté con upers, en el tercero y cuarto lo dominamos muy bien, moví las piernas y gané, fue una emoción muy grande ganar la pelea» así tiene ya su récord con una pelea y una victoria por decisión unánime.
VIENE LO MEJOR
«Estos días vamos a descansar, voy a estar disfrutando de mi familia unos cuantos días en ciudad Victoria, pero será poco tiempo, porque luego ya nos vamos a preparar para la siguiente pelea » la cual será el 12 de septiembre en Acapulco, Guerrero.
La meta a corto plazo es tratar de pelear afuera del país, «Mi promotor ya me pidió que tramitara mi pasaporte y visa, hablar de eso en el boxeo quiere decir que no voy a pelear cuatro rounds, vamos por cosas más grandes» indicó.
La fuerza de José Eduardo Lara no es sólo al tirar esa educada izquierda sobre el ring, también ha demostrado entereza y madurez para encarar las situaciones, lucha a diario y seguramente esa lucha en algún tiempo lo pondrá en el lugar que merece, viviendo el sueño de poner sobre su ombligo un cinturón de Campeón del Mundo.




