QUITO, Ecuador.- El asilo Hermanas de la Caridad, ubicado en un valle cercano a Quito, fue la última parada del papa Francisco durante su visita en Ecuador.
Cientos de personas esperaron al Papa en las afueras de la Nunciatura, donde se aloja, para verlo en persona por última vez y otros más se ubicaron a los costados de las vías por las que circuló camino a la casa de ancianos, en la localidad de Tumbaco.
En el lugar, Francisco ingresó a una capilla, estuvo unos minutos en oración silenciosa frente a un crucifijo mientras en las afueras sus seguidores le pedían bendiciones.
El sumo pontífice se saludó con cada uno de los ancianos que lo esperaban en un patio, muchos de los cuales estaban sentados en sillas de ruedas, y posteriormente hizo un breve recorrido por el lugar.
Posteriormente, entre gritos de “¡Que viva el Papa, que viva el Papa!”, Francisco llegó al santuario de El Quinche donde cumplió la última actividad de su visita a Ecuador antes de partir hacia Bolivia.
A su arribo el pontífice recibió un ramo de rosas uno de los principales cultivos de esa región y luego avanzó ante la virgen de El Quinche para orar.
Con información de Excélsior.




