Aunque, como en toda competencia política siempre hay favoritos y rezagados, el proceso de selección de candidatos del PRI a gobernador, alcaldes, síndicos y regidores y diputados locales de Tamaulipas, que está por iniciarse formalmente, será un proceso abierto que se definirá de acuerdo a los términos y formas señaladas por las reglas del ex partido oficial.
Pero sobre todo conforme a lo que recomienden las circunstancias a la hora de las definiciones, en las que los factores básicos serán el posicionamiento público de los interesados en los puestos que estarán en juego en la contienda y lo que señala la vieja regla política, los que sumen más o los que resten menos.
En ese escenario, algunos de los presuntos prospectos, caso concreto del diputado Carlos González Toral, aspirante priísta a la alcaldía del municipio de Altamira, desarrollan una intensa actividad de promoción de imagen, principalmente entre los habitantes de los sectores pobres de los distritos electorales a los que representan en el Congreso del Estado, en este caso los correspondientes a Madero, Altamira y Aldama.
A través de dos programas, uno denominado Feria de la Salud y otro Quédate Conmigo, el activo legislador tamaulipeco aprovecha el actual receso legislativo para ayudar a las familias que menos tienen con servicios médicos gratuitos, que la propia esposa del funcionario encabeza, entre otros beneficios, así como para proporcionar albergue a los familiares de los pacientes foráneos durante el tiempo en que éstos permanecen en los hospitales de la zona.
No obstante que, a decir de los enterados, la adversaria o contrincante a vencer en la lucha interna por el puesto de Armando López Flores es la Secretaria de Desarrollo Social y Humano, Griselda Carrillo Reyes, González Toral no se amilana, por el contrario, se crece ante la eventual inconveniencia o dificultad que todo indica que enmarcará la disputa de la candidatura edilicia.
Porque, como el mismo servidor público ha comentado, es en los mares embravecidos y agitados en los que se forjan los buenos marineros.
A pesar de que aún están lejos las fechas de las postulaciones, en el municipio de Madero ya empieza a vislumbrarse también la probable terna de los prospectos a los que podría echar mano el Revolucionario Institucional para conservar en poder tricolor la presidencia municipal que actualmente preside Mario Nery Castilla.
El Secretario General de la Sección Uno, Humberto Oliva Barreda, sería el abanderado del sindicato petrolero, el diputado Erasmo González Robledo, el del grupo del ex alcalde Guadalupe González Galván y parte de la sociedad civil, y la diputada federal electa, Monteserrat Arcos Vázquez, eventual tercero en discordia, que entraría al quite para resolver una posible polarización de las fuerzas del partido que gobierna el Estado y el país.
La reincorporación de la Maestra Magdalena Peraza Guerra al equipo de trabajo del Gobierno del Estado, por otra parte, le ha metido ruido a la lucha de los militantes del tricolor por el cargo de Gustavo Torres Salinas.
La encomienda indica que la ex alcaldesa porteña será otra vez uno de los factores que influirán en la designación del próximo candidato al gobierno de la ciudad y de la planilla de aspirantes al ayuntamiento.
No hay que olvidar, además, que tendrá igualmente mucho que ver en el desenlace de las candidaturas municipales quien será el candidato a la gubernatura y, por supuesto, el parecer de los empresarios, empezando por agrupaciones de mayor peso, entre los que destacan la AISTAC, que dirige Luis Apperti Llovet, y el grupo de Eduardo Vela y compañía, que son elementos básicos para que los proyectos políticos priístas lleguen a feliz término en el municipio porteño.
En asuntos de otra índole, no obstante que para el gobierno mexicano las reformas constitucionales aprobadas en el 2014 ya están generado beneficios a la población, desde el extranjero, sin embargo, piensan que será hasta dentro de cinco años cuando la medida se reflejará en el crecimiento de la economía.
Y eso lo auguran expertos de algunos bancos europeos, como el español Santander, que han señalado que, dependiendo de la forma en la que se concreten los cambios legales, nuestro país podría empezar a crecer al 5 por ciento anual no antes de un lustro. Es decir, que el presidente Enrique Peña Nieto no alcanzaría a ver el resultado positivo de su obra.
Sin embargo, lo que les interesa ahora a las personas de los segmentos pobres de la sociedad, es hasta cuando se dejarán sentir en el bolsillo las bondades de las nuevas disposiciones jurídicas, especialmente de la que ha permitido la apertura energética a la inversión privada extranjera, porque de la correspondiente a la firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte ya llevan veinte años esperándolas y es fecha que no llegan.




