La diferencia entre los seres humanos y los animales es la razón, o por lo menos eso dice la ciencia aunque la verdad es que no siempre es así, hay animalitos que entienden más que muchas personas.
La misma Biblia da cuenta de actos donde las personas se comportaban como animales mientras los animales mostraban más nobleza que muchas personas que actuaron como bestias.
Por lo tanto, no siempre el comportamiento de los seres humanos es de humanismo ni el de los animales de irracionales.
En lo que se dice somos iguales, los seres humanos y los animales, sobre todo las madres, es en el instinto de protección a los hijos, tanto mujer como hembra anteponen su propia vida para defender la de sus crías, las mujeres se convierten en fiaras y con garras y dientes protegen a sus pequeños igual que las leonas lo hacen con sus cachorros.
De ahí que no se entiende cómo es que existen mujeres que atentan contra la integridad física, la dignidad y hasta la vida de sus propios hijos, son seres inhumanos sin razón, que por satisfacer sus instintos y vicios comenten las peores aberraciones con seres inocentes, que no tienen la culpa de haber nacido de un vientre podrido.
Todo lo anterior viene a colación por el desgarrador caso de un pequeño que fue rescatado en Nuevo Laredo por elementos de seguridad en un estado lastimoso, con un alto grado de desnutrición y huellas de severo maltrato físico por parte de su progenitora y la pareja.
Este pequeño hoy se debate entre la vida y la muerte en el Hospital Infantil de la capital tamaulipeca por culpa de esos animales, y que nos perdonen los animalitos, porque incluso hasta las hienas tienen un instinto de protección para sus crías, mientras la desnaturalizada “madre”, sí, así entre comillas porque una mujer que no le duele el dolor de un hijo no merece ese título, también atentó contra su hijo.
Las notas periodísticas dan cuenta que los culpables del daño al pequeño AXEL, así se llama el niño, son de origen hondureño, sean de la nacionalidad que sean, el delito es grave, los derechos de los niños son universales y esas personas atentaron contra un pequeño ser y merecen castigo.
En general la sociedad condena falta de humanismo y poca conciencia de la pareja que tenían al menor abandonado en el patio de su vivienda, peor que a un perrito, con rastros de maltrato de todo tipo.
Estudios médicos revelan que el niño tenía mucho tiempo sin probar alimento, presentaba fracturas en su cuerpecito y cráneo, razón por la que fue trasladado a Ciudad Victoria para que recibiera atención especializada en el Hospital Infantil de Tamaulipas, donde están haciendo todo lo posible para salvarle la vida.
Acciones como la que se ve con AXEL no tienen perdón de DIOS porque nada justifica los hechos aberrantes cometidos contra un niño de apenas 6 años, daños provocados por su progenitora, una mujer que seguramente no tiene madre porque si la tuviera sabría el significado, entendería que ante todo primero están los hijos y que a ellos se les defiende, si es preciso, hasta con hambre, frío y dolor, se les ama, no se les maltrata.
Una mujer que no le duele el dolor de su propio hijo es un ser sin alma, que no merece ni siquiera ser comparada con un animal porque los animalitos razonan más y tienen más desarrollado el instinto protector para sus crías que esta mala hembra.
Pudiéramos decir que quizá esa mujer está pasando por momentos difíciles pero, reiteramos, nada la justifica, habrá quien diga que con terapia pueden encontrarle un poco de humanismo, que solo DIOS puede juzgarla, pero mientras llega la justicia divina, la ley de los hombres debe aplicarse con todo el rigor en contra de la progenitora de AXEL y del otro animal que tiene por pareja.




