MATAMOROS, Tamaulipas.- La intensa ola de calor empezó a causar estragos entre la población al dispararse la incidencia de diarreas, como consecuencia de la ingesta de alimentos en mal estado.
Lo anterior fue informado por Gerardo García Salinas, jefe de la Jurisdicción Sanitaria número tres, quien precisó que en la semana anterior se llegaron a contabilizar casi 600 pacientes con esta afectación a la salud, lo que representa un incremento de entre 10 y 15 por ciento.
El funcionario estableció que el calor intenso y sostenido acelera la descomposición de los alimentos, por lo que es un riesgo consumir los que se expenden en la calle, entre ellos aguas frescas, frutas, raspados, tacos, mariscos y “gorditas”. “Pero no sólo eso, sino que en las casas también existe el riesgo de que la comida se descomponga, sobre todo los productos lácteos como leche, quesos, mantequillas, yogures y embutidos”, puntualizó.
El médico advirtió que, además, se deben exrtremar cuidados para que los niños se laven las manos, principalmente los menores de cinco años y que los adultos mayores estén bien hidratados y no se expongan a los rayos solares por tiempo prolongado.
García Salinas indicó que este incremento se considera cíclico, ya que generalmente se presenta durante la canícula, por lo que además exhortó a las personas que por cuestión de trabajo permanecen a la intemperie a prevenir el golpe de calor, usando gorra, ropa de color claro y beber agua constantemente.
Manifestó que en el caso de los pequeños, en los centros comunitarios de salud se cuenta con suficiente dotación de suero Vida Oral a fin de que las madres de familia lo preparen en sus casas y lo administren a sus hijos pequeños.




