1.- Dentro de los marasmos que vive el país. Alegría es ver a los muchachos y muchachas que hacen teatro con Luis Felipe Tovar, un maestro que anima las tardes de teatro que se viven en la Casa del Arte. Dinámica de la actuación que explora, encuentra y ejemplifica con la materia fresca de estos talleristas, el potencial creativo de los talleristas, todos ellos muchachos que sueñan, piensan en ser actores de teatro y televisión.
Ante todo un maestro en cuya experiencia, los estudiantes no sólo viven el teatro, también lo inventan. El trabajo intenso de toda esta semana tendrá su epílogo con la proyección en Cinemex, el sábado 18 de junio a las 11 de la mañana.
2.- El Capitan Fantasma, fue un ladrón burlador de la justicia una y otra vez en los años sesentas. Aquí, el famoso Capitán Fantasma consumó «vistosas» fechorías, por su habilidad para el pillaje como todo buen antihéroe urbano.
Recuerdo el famoso asalto a la relojería El Rubí, hecho que llamó la atención en la Victoria de apenas 50 mil habitantes, que asombrados disfrutaban de las fechorías del delincuente.
Decía Anatole France; «el el robo es punible, pero el producto del robo es sagrado». Viene a colación porque el Capitán Fantasma, «El Jimmy», era un escapista profesional que burló varias prisiones de la república. En Ciudad Victoria escapó en cierta ocasión dentro de un ropero que el propio Capitán Fantasma fabricó en el reclusorio estatal.
Hoy, que el famoso Chapo Guzmán ha tomado las cabezas de todos los periódicos del orbe por sus famosos escapes que sólo igualara el Gran Houndini, donde ha hecho alarde de inteligencia y vocación para delinquir burlando una vez más a la justicia.
Los fans contemporáneos lo ha elevado en la galaxia cibernética como un antihéroe que ha enriquecido la comedia humana mexicana.
El Capitán Fantasma es un histórico de los escapes de cárceles mexicanas, un antihéroe de nuestra generación.




