16 febrero, 2026

16 febrero, 2026

Bernal, el vecino incómodo

Polvo del camino

Está científicamente comprobado que el objetivo de los políticos es el poder por lo cual es obvio que viven en función del mismo. Es decir que el país y la solución de sus problemas pasa a segundo lugar si no es que al tercero, cuarto, quinto o sexto, depende. Partiendo de esta realidad bueno será considerar la situación de algunos funcionarios que “hacen ojitos” a la sucesión presidencial. Usted dirá que aun resta tiempo para el 2018 y de alguna manera tiene razón, sin embargo no olvidéis que en los casos de Fox y Peña Nieto iniciaron sus respectivas precampañas cuando menos con tres años de anticipación y de eso existe pública evidencia, así que ni modo que sea invento.

El asunto es que los últimos acontecimientos aceleran el proceso, especialmente entre priistas. Tomemos el ejemplo de lo secretarios de Gobernación y Hacienda toda vez que no es secreto que pese a todo y a todos, siguen teniendo el aval presidencial para moverse en busca del cargo más ambicionado de la república, cada quien en su cada cual escenario que ahora mismo no parecen ser los más adecuados. En el caso del primero es notorio que las circunstancias y la carga de trabajo lo rebasaron. No son ganas de ofender pero la verdad es que las tareas más delicadas se han quedado a medias frente a una sociedad que no sólo muestra frustración y desconfianza sino indignación que lamentablemente han conducido a incontables hechos violentos.

Desde luego no sabemos cuál sea el futuro inmediato de Osorio Chong pero el que fuere deja tras de sí muchas dudas. Si recurrimos solo a la hazaña delictiva de “El Chapo” Guzmán y por las declaraciones del funcionario, caeremos en la cuenta de que todo el aparato de seguridad fue responsable, menos su merced y principales colaboradores. Cierto es que cesaron a algunos de nivel inferior de los que no sabemos cuál es su culpa real por eso de la información “restringida”, sin embargo sí sabemos que dependían y obedecían instrucciones del más alto nivel de la dependencia. En este sentido evadir culpas parece ser la distracción favorita del supremo gobierno en estos momentos.

De manera que el secretario de Gobernación podría perder lo ganado en esta carrera rumbo a la presidencia de México, digo, si es que no logra salir a tiempo del laberinto en que se encuentra. Ahora mismo, su candidatura no parece la más viable.

Ya le digo que el objetivo de los políticos es el poder cueste lo que cueste, (por ahí dicen que cualquier inversión en política siempre será mínima porque el poder no tiene precio). Cueste lo que cueste insisto, por ello no debiéramos extrañar que el opositor de Osorio Chong dentro del gabinete, Luis Videgaray aproveche para celebrar con frecuencia la presunta fortaleza de nuestra economía frente al desastre que viven otras naciones. Es un juego engañoso al que sin aceptarlo, nos estamos acostumbrando cuando sabemos que la verdad es muy diferente, (este viernes a mediodía el dólar ya se cotizaba a diez y seis pesos con veinte centavos por unidad en otra “alza histórica”). Basta recordar que transcurren los meses y los años sin que los resultados de las reformas “estructurales” se reflejen en la pronta y expedita mejoría social prometida a raíz del sometimiento de los partidos y sus dirigencias en el mentado “Pacto por México”.

El titular de Hacienda hace lo posible por permanecer vigente en la competencia por la sucesión presidencial aunque los hechos lo van ubicando en el punto justo de sus posibilidades cuya debilidad el escribidor las considera en razón directamente proporcional a la cabalgante hodencia de los 70 millones que amanecen y anochecen con el Jesús en la boca.

Quedamos en que esta crisis policiaca-económica afecta el futuro político a mediado plazo de la república. ¿Qué sigue?, sólo la realidad lo decidirá.

2.-Y como de trabajar el futuro se trata, estamos avisados por el propio Marco Antonio Bernal que su señoría decidió avecindarse entre nosotros. No regresa a Matamoros de dónde salió desde tiempos inmemoriales que algunos ubican en los treinta años, ¡Nó!, claro que la tierra de su paisano Rigo Tovar ya no le interesa, sino la capital del estado.

El hombre, de acuerdo a sus palabras, llega a estos andurriales “a hacer política”. Sea que sus intenciones de convertirse en gobernador son más claras que el agua de “la peñita” antes de que Eliseo García Leal y su Comapa le metieran mano contaminando hasta la nostalgia. Bernal disfraza pero no esconde sus afanes en este proceso que pareciera ser el último de los tres intentos que lo antecedieron. Ya sabéis que su apoyo más fuerte sigue siendo Manlio Fabio Beltrones, a quien por cierto conoció a instancias de Luis Donaldo Colosio quien los obligó “a hacerse amigos”, según lo reveló en una charla con periodistas.

De esta manera Bernal se convierte en un “vecino incómodo”, ¿para quién?, “eso es lo que vamos a ver”, como diría don Teofilito.

 

SUCEDE QUE

El presidente Peña Nieto aludió a la transparencia en la primera subasta de concesiones para explorar y explotar el gas en el Golfo de México, sin embargo resulta que en la empresa ganadora tiene importantes acciones el cuñado de Carlos Salinas de Gortari. Es decir, Hipólito Gerard Rivero, brother de su esposa Ana Paula. Es el mismo a quien se le relacionó con los capitalistas chinos que ganaron el contrato de la fallida construcción del tren rápido México-Querétaro y también con el constructor tamaulipeco Juan Armando Hinojosa Cantú, según revelación de PROCESO. “¡Qué país, qué país!”, diría el inolvidable Chucho García Olvera.

Y hasta la próxima.

 

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