TAMPICO, Tamaulipas.- La Comisión Federal de Electricidad (CFE) prepara el proyecto de un gasoducto que uniría Texas con Tuxpan. La obra que se licitará este año, tendrá un impacto importante para las industrias de Altamira y para la refinería Francisco I. Madero, porque permitirá tener gas a menor precio, ya que tendrá un ramal en Altamira.
Las bases para la licitación estarán listas este mes. Las propuestas deberán ser entregadas en noviembre y se designará un ganador en diciembre.
El gasoducto requerirá una inversión de 3 mil 100 millones de dólares. Su longitud será de 800 kilómetros, con 42 pulgadas de diámetro y una capacidad de 2 mil 600 millones de pies cúbicos diarios.
El proyecto contribuirá a satisfacer los requerimientos de gas natural de las centrales de generación de la CFE en Tamaulipas y Veracruz, así como en las regiones oriente, centro y occidente del país.
Felipe Pearl Zorrilla, presidente ejecutivo del Consejo para el Desarrollo Económico y Competitividad de Tamaulipas, destacó que en este proyecto uno de los grandes beneficiados es Altamira.
“El trazo del ducto marino considera una conexión directa a Altamira. Y nosotros sí tenemos numerosas industrias petroquímicas, químicas, plásticas y minero-metalúrgicas, además de varias plantas generadoras de electricidad y con un gas más barato serán más competitivas en costos y precios”.
Además el contar con ese potencial de 2,600 millones de pies cúbicos de gas podría detonar la atracción de nuevas industrias que tendrían disponible un gas barato casi a sus puertas.
“Recordemos además que Altamira tiene dentro y fuera de la API terrenos e infraestructura idóneos para atraer nuevas industrias”.
Mencionó que las industrias localizadas aquí podrán aprovechar un nuevo y enorme suministro de gas a precios más bajos. Por otro lado la construcción del gasoducto va a ser una gran oportunidad para muchas empresas tamaulipecas de participar en esa obra o convertirse en proveedores o suministrar los muchos servicios que se van a requerir.
La obra se planea que va a durar 2 años y medio que será un periodo de oportunidades para empresas tamaulipecas, dijo.
Un aspecto muy interesante es que el ducto transportará 2,600 millones de pies cúbicos de gas todos los días, pero la interconexión de Tuxpan a Tula que se va a construir en forma simultánea, transportará solamente 706 millones de pies cúbicos. Eso quiere decir que el gobierno federal estima que la enorme diferencia (casi 1,900 millones de pies cúbicos) se quedarán en Altamira y Madero (podría alimentar refinería) y Tuxpan.
“La construcción de gasoductos que planea la CFE permitirían importar en poco tiempo buena parte del gas que consume México y actualmente los precios son muy atractivos, aunque no hay que olvidar que éstos pueden variar en relación a la oferta y la demanda. Sin embargo, hay expertos que estiman que la abundancia de gas mantendrá precios bajos”.
Por otro lado, mencionó que México debe seguir explorando y produciendo gas, tanto en la región de Burgos en Tamaulipas como otras zonas del país, incluyendo sur de Tamaulipas y norte de Veracruz. De esa manera estaría protegido con producción nacional y no dependería tanto de proveedores extranjeros.
El gasoducto marino Sur de Texas a Tuxpan, con ramal a Altamira, se interconectará con otro gasoducto que viene de Nueces, Texas a Brownsville y luego se interconectará con otro gasoducto que va de Tuxpan a Tula y que busca abastecer al centro y sur del país.
Por último, destacó que esta obra también impulsará el desarrollo de Tuxpan, aunque a diferencia de Altamira, dependerá de que logre atraer industrias que sean consumidoras de ese gas más económico.
“De no ser así tendría los beneficios de contar y operar una terminal de gas muy importante y abastecer las plantas de la CFE que operan ahí, pero podría desaprovechar el crecimiento industrial en otros sectores”.




