La aplicación de multa tras multa al Partido Verde Ecologista ya no es ninguna novedad, la interrogante ahora es por qué, a pesar de las violaciones sistemáticas y graves a la ley electoral, la agrupación sigue tan campante como si nada hubiera pasado y las autoridades encargadas de hacer respetar las normas en la materia no han hecho nada para ponerle un freno.
A ciencia cierta no se sabe por qué el Consejo General del INE no ha iniciado el proceso de extinción de la personalidad jurídica del Partido del Tucán.
¿Será acaso porque es un aliado del PRI? No se tiene idea.
No obstante que siete de los 11 partidos políticos, PAN, PRD, MORENA, PT, Encuentro Social, Humanista y Movimiento Ciudadano, pidieron al árbitro electoral que se cancelara el registro a la agrupación para castigar su comportamiento antijurídico, la institución no ha obligado someter el negativo proceder de los ecologistas que ha alcanzado niveles de burla.
A pesar del pésimo precedente que está sentando dejar pisotear la ley y las reglas que sustentan la democracia mexicana, que para empezar han puesto en entredicho la falta de firmeza y de carácter de los consejeros del Instituto Nacional Electoral, da la impresión de que a éstos les atemoriza aplicar una medida más drástica o incluso extrema para detener esta clase de irregularidades.
¿Qué pasaría si, en lugar del PVEM, el autor de esas ilegalidades fuese el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA)?
No lo sabemos pero, a decir de muchos, la organización política creada por Andrés Manuel López Obrador ya habría sido linchada políticamente a través de la mayoría de los medios de comunicación y en estos momentos seguramente estaría camino a perder el registro legal.
Como sucedió cuando el entonces presidente dela República Vicente Fox Quesada inició un juicio de desafuero contra el Jefe de Gobierno del Distrito Federal por desacato a una orden judicial que estuvo a punto de dejar al enjuiciado fuera de la carrera presidencial del 2006.
La verdad es que la tibieza o complacencia con la que ha enfrentado el INE el caso de las violaciones legales del partido del Tucán no ayuda nada a restaurar la credibilidad del organismo que se encuentra por los suelos.
Con la nueva multa de 20 millones de pesos que le impuso ayer al Verde por utilizar las prerrogativas económicas para regalar dádivas como lentes para la vista, tarjetas de descuento, boletos de cine y papel para envolver tortillas, que prohíbe la legislación, las sanciones de este tipo ya deben de andar arriba de los 600 millones, un cifra escandalosa.
En asuntos de otra índole, el gobierno de Altamira que encabeza el alcalde Armando López Flores, ha aclarado que los 40 millones de pesos, producto de un crédito otorgado por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS), que el municipio ha utilizado para la construcción del nuevo complejo administrativo y el inmueble que albergará en el futuro a la presidencia, no se heredará a la próxima gestión, sino que se liquidará antes de que concluya la actual, con el ahorro de recursos que se obtendrán mediante ajustes a la nómina y otras medidas de austeridad.
¿Qué hará, por otra parte, el alcalde de Madero, Mario Alberto Neri Castilla, para mejorar la eficiencia de los servicios públicos, empezando por el de la recolección de la basura, que han puesto en el banquillo de los acusados al director del ramo del ayuntamiento, Germán Segura Cepeda, que ya no quiere asistir a los recorridos del presidente para no exponerse a las quejas de los vecinos?
No se sabe, pero en tanto el municipio no adquiera las suficientes unidades recolectoras y las rutas sean más eficientes, el funcionario seguirá siendo el blanco de las protestas de los habitantes de aquellas colonias en las que los camiones pasan sólo de vez en cuando.
Otra mala noticia es que, según el índice de Bonos de Mercados Emergentes, el riesgo país de México creció 195 puntos, once unidades arriba de las que tenía el mes pasado. Argentina, en cambio, descendió diez puntos y Brasil aumentó 14.
En el 2014 el riesgo país de México cerró en 182 puntos, el año de menor riesgo fue en el 2007 y el mayor en el 2008.
Antes de finalizar, a decir de los analistas, una de las causas del bajo interés de las empresas petroleras de invertir aquí en la exploración y explotación de los hidrocarburos, son los bajos precios del petróleo. Para hacer más atractiva la inversión el gobierno mexicano necesita reducir las estimaciones fijadas a los precios del crudo, la más baja de 65 dólares y la más alta de 120.
Aún así, es difícil que en tanto persista la actual circunstancia, crezca el interés de los empresarios del ramo.




