17 enero, 2026

17 enero, 2026

Cuesta 20 mil por mes formar un sacerdote

Revelan que los recursos se consiguen de los fieles, colectas a pesar de los apremios económicos, lo más difícil es conseguir jóvenes que se interesen por ingresar al seminario

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- La formación de un sacerdote en el Seminario de Ciudad Victoria cuesta 20 mil pesos mensuales, dinero que proviene de los fieles y de las colectas que realiza la iglesia para este propósito, informó Fernando Emanuel Reséndez Amaya, director vocacional de este instituto religioso.

A pesar de los apuros que se viven para reunir estos recursos, dijo que la mayor dificultad es conseguir prospectos que entreguen su vida a este ministerio.

Actualmente son 20 jóvenes en formación dentro del Seminario, los que provienen principalmente de las parroquias donde tuvieron como figura de inspiración al sacerdote de su comunidad.

La mayoría participó como monaguillo y en ese acercamiento con la vida sacerdotal tuvieron más oportunidad para escuchar el llamado de Dios.

También están algunos otros que a pesar de tener una vida resuelta en lo material, en su interior existía un vacío que los llevó a buscar la satisfacción espiritual en el sacerdocio.

En cuanto al costo económico explicó que formar a estos 20 seminaristas en una carrera de 9 a 10 años, implica un gasto mensual de 300 mil pesos, pero no todo el tiempo es posible reunir esa cantidad y se viven apuros.

“Salimos caros porque al igual que una casa hay que pagar servicios, la comida, no es solamente un kilo de huevo en la mañana, es mucho más”, agregó.

También se gasta en maestros porque no nada más los sacerdotes participan en la formación de los seminaristas, también llegan profesores laicos de la UAT y la ULSA a dar clases de inglés, español y otras materias y algo hay que darles que más que sueldo es un apoyo económico, dijo.

Resuelto lo económico, agregó que la tarea más ardua es encontrar jóvenes que quieran ingresar al seminario y muchas veces un impedimento fuerte son los padres de familia que quieren tener nietos y preservar el apellido, sin embargo, siempre es más fuerte el llamado de Dios.

Ya en el Seminario, el principal obstáculo es el miedo a lo nuevo, a desprenderse de todo, inclusive de sí mismo.

De manera contradictoria, explicó que este sentimiento es el principal signo de que Dios está llamando al joven porque refleja que el muchacho no está en la autosuficiencia de creer que todo lo puede.

Los lugares de búsqueda son primero en la parroquia y luego en las escuelas secundarias y preparatorias que tienen el carisma religioso como los colegios Antonio Repiso y de los lasallistas.

Facebook
Twitter
WhatsApp

DESTACADAS