16 abril, 2026

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Tan malo el populismo como el inmovilismo

Radar Político
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Ante la indiferencia total de la Secretaría de Hacienda y del Banco de México, la devaluación del peso mexicano frente al dólar, empieza a poner en jaque la economía de México y como primer consecuencia está en puerta un incremento de precios en cascada de muchos productos nacionales, elaborados con materias primas de importación que ahora resultan más costosas y están incidiendo en sus costos.

Los consumidores mexicanos son los que van a pagar las consecuencias de ese inevitable incremento en los precios de los productos.

El alza de precios en cascada de los productos restará la capacidad de compra de millones de trabajadores con sus raquíticos salarios.

Enrique Solana Sentíes, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, dijo que ya se registró un aumento en los precios de los productos de línea blanca, electrodomésticos y de auto partes, como consecuencia de la devaluación del peso frente al dólar, que ya alcanza los niveles de 16.60 pesos.

Juan Carlos Casados, director de la Confederación de Cámaras Nacionales de Industriales (Concamin) advirtió que el sector industrial no puede seguir absorbiendo el incremento en los costos de producción, que se han registrado por la fortaleza del dólar y en un plazo de dos meses más, las empresas empezarán hacer un ajuste en los precios de los productos.

México enfrenta un panorama nada halagador en el corto y mediano plazo y la sociedad enfrentará serios problemas económicos, como consecuencia de la devaluación del peso mexicano frente al dólar, porque las medidas que emprendió el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, no han dado resultados.

Ante una economía enferma, cada receta que da el Secretario de Hacienda, en vez de que veamos una recuperación del paciente, este se agrava más.

La economía nacional está seriamente amenazada, no solamente por la devaluación del peso frente al dólar, sino porque los precios del petróleo siguen cayendo y en el mediano plazo no se ve que se puedan recuperar.

De acuerdo con Petróleos Mexicanos, durante este primer semestre del año, sus ingresos se desplomaron en más de 84 mil millones de pesos, por los bajos precios del petróleo y una baja en la producción.

Y como los precios del petróleo no se van a recuperar, provocará serios problemas económicos, porque el Gobierno Federal no podrá mantener su gasto actual en el 2016 y si en este año el ajuste fue de 124 mil 300 millones de pesos, para el próximo podría llegar a los 250 mil millones de pesos.

Un ajuste de esas proporciones, inevitablemente provocará que haya menos obras de infraestructura y en consecuencia menos empleos. Seguramente que se tendrán que ajustar gran parte de los programas sociales, que hoy son un paliativo para enfrente la pobreza en la que se encuentran 55.3 millones de mexicanos.

Y si el gasto del Gobierno se reduce drásticamente, como está contemplado, la economía no crecerá en lo que resta de este año, como tampoco en el 2016, lo que significa menos empleos y menos ingresos para el Gobierno Federal.

Como puede verse, la economía nacional está amenazada con negros nubarrones y no vemos ninguna acción de la Secretaría de Hacienda, para hacer frente a los problemas, porque dan la impresión de tener como estrategia la indiferencia, que traerá la solución como arte de magia.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto, no ha aprendido de sus yerros cometidos en sus dos primeros dos años de Gobierno.

Como se recordará, el Gobierno de Enrique Peña Nieto, se planteó como estrategia no hablar de los problemas de inseguridad. El tema desapareció del discurso oficial, como si ignorándolo se resolvería el problema.

La desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, hace diez meses, a manos de la delincuencia organizada, las matanzas en Michoacán y Guerrero y la violencia desatada en Tamaulipas, obligaron al Gobierno Federal a no ignorar el problema, sino atenderlo y atacarlo.

En el campo económico, pareciera que el Secretario de Hacienda, mantiene la misma estrategia, que se mantuvo en seguridad, a pesar de su fracaso: Ignorar los problemas de la economía, para que se resuelvan solos los problemas.

En tema, como en seguridad, está equivocado el Secretario de Hacienda, en el campo económico no se puede actuar en contra de la realidad, se tiene que actuar, porque dejar todo a la deriva puede tener consecuencias funestas.

El sábado pasado, el presidente Enrique Peña Nieto, durante un encuentro que sostuvo con la militancia nacional del PRI advirtió de los graves riesgos que representa el populismo, que destruye en días lo que se llevó años en construir.
Tiene mucha razón y México ya pagó un alto costo por el populismo que promovieron los gobiernos emanados del PRI.

Sin embargo alguien debería decirle al Secretario de Hacienda, que tan malo es el populismo que el inmovilismo.

En el populismo, sus acciones alteran el bienestar social, con ilusiones pasajeras, mientras que en el inmovilismo, la economía se trastoca por omisión.

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