En apariencia, es una acción destinada a proteger a la sociedad matamorense de un delito grave: el secuestro. En la realidad, tiene el perfil de un “campanazo” político.
Ayer, la alcaldesa de esa ciudad, Leticia Salazar, presentó en la sesión del Consejo Municipal de Seguridad al responsable de la Unidad Antisecuestros en esa localidad, como acción inmediata para abatir ese agravio a la sociedad.
Si es una buena medida ¿Por qué entonces la percepción de una maniobra política?
Sucede que sin ánimo de restarle importancia al ilícito mencionado, Matamoros es una de las ciudades con menor índice de plagios en el Estado. Victoria y Tampico, en ese orden, la superan con amplitud. En cambio, la violencia está en apogeo en esa frontera, pero derivada de enfrentamientos a sangre y fuego entre grupos delincuenciales y entre estos y las fuerzas de seguridad. Dentro del escenario criminal, ésta debería ser la prioridad del ayuntamiento.
Si fuera mal pensado, podría pensar que esta unidad antisecuestros es en esencia un trampolín para la señora Salazar, en el objetivo de recuperar su presencia estatal –venida a menos– como aspirante a la candidatura del PAN a la gubernatura.
Pero como soy bien pensado, no caeré en la tentación de pensar mal…
DE TODOS Y DE NADIE
Una vieja frase popular, cobra hoy renovada vigencia en el ámbito habitacional de los módulos operados por el Infonavit. No importa la ciudad, es una especie de regla general.
“Lo que es de todos, es de nadie”.
Ese concepto es precisamente lo que se ha constituído desde los orígenes de las viviendas “multifamiliares”, en el peor enemigo de esos edificios comunitarios que por décadas construyó primero esa institución y después sólo impulsó.
El Infonavit, una vez entregados los que en su mayoría eran departamentos con paredes compartidas y espacios comunes, prácticamente abandonó esas edificaciones. Los reglamentos de limpieza y mantenimiento eran y siguen siendo letra muerta en las mismas, con un resultado desastroso: los edificios que algún día sus moradores vieron como un patrimonio, se han convertido en auténticas ruinas.
En el presente, más de la mitad de esas viviendas son arrendadas, lo cual agudiza su deterioro, porque ningún inquilino invierte un solo peso en su cuidado. Inclusive algunas de ellas son un riesgo grave para la seguridad de quienes las habitan.
Tal vez eso esperan las autoridades del ramo. Que alguien resulte herido o peor aún, muerto, para ayudar a detener un abandono que ya tiene sesgos de vandalismo…
CIFRAS QUE HABLAN
Se dice fácil, pero si se ve medio universo escolar beneficiado, se revela su importancia: En la Universidad Autónoma de Tamaulipas, la tercera parte de los alumnos disfruta de una beca.
Para valorar este beneficio, debemos acudir a los números.
La UAT tiene una matrícula que oscila en los 40 mil estudiantes. La tercera parte significa más de 12 mil de ellos. Son, por lo menos en teoría, 12 mil futuros profesionales que aportarán su preparación académica al Estado.
Y créalo, pocas instituciones docentes de ese rango pueden presumir de esas cifras…
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