CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Poco a poco el mercado de abastos se convierten en un edificio fantasma debido al deterioro y la falta de inversión que sufre.
Este centro de abasto ubicado cerca de la Central de Autobuses, en los 80’s, registró sus mejores épocas.
Camiones detenían y bajaban decenas de ejidatarios y agricultores que hallaban desde botas para el trabajo, hasta atuendos de fiesta, sin olvidar, la despensa que llevarían a sus casas.
El nacimiento de centros comerciales y la influencia del mercado Argüelles casi lo asesinaron.
Hoy es un edificio virtualmente vacío, detenido en el tiempo al que todo le duele.
Ya no hay ventanas, y el olor a desechos fisiológicos cala, y los grafitos, evidencía que es blanco de actos vandálicos, por lo que sus expresiones están adornando las cortinas metálicas.
En los 60 locales que existen en el interior, solo dos funcionan, y aprovechan la luz del día porque no existe el alumbrado público, por lo que solo cuenta con 3 empleados para su mantenimiento.
Pululan los grifos goteantes, que carecen ya de medidores.
«No hay proyecto, no hay nada para reactivar el mercado; solo un milagro lo salvará, pero habría que invertirle mucho dinero, mientras, muere a cada día desde 1995, que trataron de revivirlo», revela uno de los locatarios.





