CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Debido a la gran baja en los sacrificios y falta de apoyo municipal, el rastro de Victoria estuvo a punto de cerrar operaciones al bajar de 14 mil matanzas al año, a 5 mil en este 2015 por lo que se prevé cierre en 3 mil.
Said Hernández Contreras, secretario técnico de la Facultad de Veterinaria y Responsable de Rastro, dijo que en menos de cinco años se redujo el sacrificio de reses en un 78 por ciento por lo que se
mataban a la semana 30 por lo que han llegado a pensar en cerrar.
“Te soy sincero, este año se vio la posibilidad de cerrar el rastro, porque no había mejoría económica”, señaló el médico veterinario.
Cabe destacar que la función de rastro es responsabilidad del municipio, actividad que hasta la administración de Miguel González Salum, el ayuntamiento aportaba una cantidad simbólica de ayuda. Y en esta administración de Alejandro Etienne Llano se dejó de entregar.
Este desentendimiento con el gobierno municipal ha dejado las funciones que le corresponden a la Universidad Autónoma de Tamaulipas, institución que al ver la reducción en los sacrificios tuvo que despedir personal.
“Ello nos ha obligado a liquidar personal, no puedes despedir porque sí, ya que la normalidad te indica que tienes que contar con un número de personas en la planta, pero si el sacrificio no te da para pagar es cuando vienen las broncas administrativas”, expresó Hernández Contreras.
Fue la UAT la encargada de respaldar a la Facultad de Veterinaria y liquidar conforme lo dicta la ley a los trabajadores del rastro.
Esta reducción inició a partir del 2011 año en el que todavía se mataban más de 14 mil, cifra que les permitía exportar la carne al estado de Nuevo León y a otros municipios del estado.
Sin embargo, debido a diversos factores, esta cantidad bajó hasta 12 mil en el 2012, 8 mil en el 2013 y finalmente a 5 mil el año pasado, “siendo optimistas vamos a terminar el año con alrededor de 3 mil vacas sacrificadas”.
El encargado explicó que son muchos los factores que han propiciado que los ganaderos dejaran de sacrificar, uno de ellos es el aumento del costo de la carne, “no hay poder adquisitivo en Victoria para comprar un buen corte de carne, entonces la alimentación ha variado”.
También los problemas de inseguridad que se registraron hace unos años, lo que ocasionó que la cantidad de vacas en los ranchos disminuyera. “Si antes un rancho producía 100 vacas al mes, ahorita ya no, hay ranchos que dejaron de producir carnicerías, por la misma inseguridad fueron cerrando o dejaron de ser rentables”.
A pesar de ello, el médico veterinario se mantiene expectante y espera un repunte en sacrificios, al recordar que al principio del año se realizaban 30 a la semana y ahora han incrementado a 70.
Además se han reincorporado 6 carnicerías que habían dejado de operar hace años, pero ahora han encontrado en la venta de carne una nueva oportunidad de hacer negocios.




