Queda suficientemente claro que en los tiempos de Enrique Peña Nieto, no se premia la intelectualidad, la disciplina científica, el humanismo o la vocación de servicio en pro de las causas sociales más encomiables.
El sexenio actual galardona la opulencia de unos cuantos, la misma que se ha acentuado para gloria de diez familias acaudaladas y la desgracia social de millone de mexicanos. Así se percibió durante la reciente entrega de la Medalla “Belisario Domínguez” al magnate metalúrgico y del gran comercio, Alberto Baillères, considerado como el egundo hombre más rico del país, después de Slim, con una fortuna calculada entre 10 mil y 14 mil millones de dólares.
El también dueño del Palacio de Hierro y accionista de Televisa, Femsa y Bancomer, es clasificado por Forbes, como uno de los más ricos del mundo.
La Medalla “Belisario Domínguez”, fue instituida en 1953, durante la Presidencia de Adolfo Ruiz Cortines. A partir de entonces, dicho galardón ha sido impuesto a diversas personalidades de la política, la ciencia, el arte y la cultura en general, como un reconocimiento a su labor en pro del país. Basta echar una ojeada a algunos de los laureados con esta condecoración, para darnos cuenta de su simbolismo y de su relevancia:
Antonio Díaz Soto y Gama, Jaime Torres Bodet, Ignacio Chávez Sánchez, Gustavo Baz, Jesús Silva Herzog, Salvador Zubirán, Rufino Tamayo, Andrés Henestrosa, Jaime Sabines, Miguel León Portilla, Heberto Castillo, Carlos Fuentes, Javier Barros Sierra, Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Gómez Morín, entre otros.
El decreto mediante el cual se instituye la entrega cada año de la medalla “Belisario Domínguez”, por parte del Senado de la República, establece lo siguiente: “Se crea la medalla de honor, “Belisario Domínguez”, del Senado de la República para premiar a los hombres y mujeres mexicanos, que se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra patria
o de la humanidad”.
En el caso del señor Baillères, al cual algunos le adjudican dotes altruistas, es uno de los más grandes acaparadores de la riqueza en México. Es el propietario de la más grande mina de plata del mundo y propietario de la poderosa cadena de tiendas de autoservicio, El Palacio de Hierro, un consorcio que pertenece a la exclusividad de las clases medias altas.
¿Cuáles podrían ser sus virtudes a favor de nuestra patria, tal y como se establece en el decreto expedido desde los tiempos de Ruiz Cortines? Me parece que el Presidente Peña Nieto se equivoca, cuando en lugar de honrar a uno de los miles de mexicanos que día a día destacan en las esferas de la ciencia, el arte y la cultura, se atreve a premiar a uno de los miembros más conspicuos de la oligarquía financiera en México.
Con lo anterior se consolida la idea de que la actual clase política mexicana se ha entregado a los brazos del gran dinero. Los partidos y sus personeros están divorciados de la inteligencia y del humanismo, como el principal bastión ético y moral de la república.
Y a cambio de ello, le rinden pleitesía al grotesco becerro de oro erigido por la plutocracia y su élite de familias adineradas. Más obvio no puede ser: Peña premia la opulencia económica, y castiga a los que menos tienen.
Los máximos premios del país para los ricos; para los pobres, las migajas del asistencialismo social.
EXITOSO EL PROGRAMA HABITAT 2015 EN0 TAMPICO
La combinación de un adecuado desarrollo social, con principios de sustentabilidad y responsabilidad en materia de urbanización, se ha traducido en el beneficio de decenas de familias porteñas, reduciendo la pobreza y la marginación urbana. Se ha restablecido el tejido social, sobre todo en polígonos altamente complejos por sus problemas de segregación social y violencia. Lo anterior es el resultado del programa “Hábitat 2015” en Tampico, según lo destacó el alcalde Gustavo Torres Salinas, ayer al cerrarse el ciclo de dichas actividades, correspondiente al presente año.
AFIRMA BALTAZAR QUE SE ESTÁ TRABAJANDO EN UNA SOLA DIRECCIÓN CON EL GOBERNADOR
En su carácter de Presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, el tamaulipeco Baltazar Hinojosa Ochoa, enfatizó que el gobierno de la república asume el compromiso de mantener la disciplina fiscal. Esto último es fundamental para garantizarle a los mexicanos seguridad, certidumbre y confianza.
Por otra parte, Balta destacó que los montos del presupuesto para 2016 en Tamaulipas fueron posibles gracias al liderazgo del gobernador Egidio Torre y a la participación de los legisladores federales del PRI, todos remando en una misma dirección: Tamaulipas.




