CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Riesgo de deslave, falta de carriles sin contención y una zona con caída de carpeta asfáltica son los problemas que aún no puede superar la carretera Rumbo Nuevo, por lo que se están realizando trabajos para reparar los tramos más peligrosos.
Inaugurada en el año 2005, la carretera Rumbo Nuevo fue construida con la finalidad de ahorrar tres horas de camino en la ruta que conduce del centro del estado al altiplano tamaulipeco.
En el recorrido de 32 kilómetros el paso del tiempo, los accidentes y la falta de mantenimiento han provocado estragos en la ruta que aumenta el riesgo entre conductores y pasajeros de esta ruta.
En el kilómetro 28 en la parte del descenso al altiplano, son alrededor de 400 metros de las defensas metálicas que están derribadas, además de tres puntos donde ingenieros advierten que existen riesgos de deslave de rocas de la sierra.
En el kilómetro 14 actualmente se realizan trabajos de recuperación de carpeta asfáltica, por lo que en este tramo gobierno del estado invirtió siete millones 750 millones de pesos y contempla terminar en febrero del 2016.
Son cerca de 12 cruces las que están a la orilla de la carpeta asfáltica, las cuales recuerdan las personas que fallecieron en accidentes de tráfico en este lugar.
Por la noche y la temporada de lluvias es cuando se incrementan los riesgos en la ruta, ya que el pavimento mojado y la neblina son las principales causantes de los accidentes en la carretera de acuerdo a residentes del sector.
«En las noches es cuando se vienen los carros bien recio con la neblina luego andan chocando», platica don Antonio, quien cuenta cruza todos los días por aquí para llegar a su casa.




