¿Cómo está jugando Ramiro Ramos Salinas?
Aunque a destiempo, el mensaje vertido días atrás por el líder del Congreso Local para señalar que también busca la candidatura del PRI a gobernador, merece un intento de reflexión.
¿Por qué?
En la presentación de su libro “Las Políticas Sociales de Tamaulipas”, conforme a lo manejado en el comunicado difundido por el legislador y ahora aspirante formal a candidato tricolor en Tamaulipas, incluyó
en su intervención –inesperada a estas alturas– matices de críticas veladas. La duda es hacia quién o a quiénes van dirigidas.
Las citas son textuales. Va la primera:
“Los gobiernos tienen que ser más dinámicos, abiertos, incluyentes, participativos, transparentes y con mayor capacidad de comunicación”.
Pareciera con esa expresión, que en la percepción del autor no se están dando esas condiciones.
Ese párrafo podría formar parte de un discurso de cualquier candidato de un partido rival al PRI. Frases similares las podemos encontrar en el escenario local, en los discursos del senador panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca o en el nacional, en los constantes señalamientos del belicoso Andrés Manuel López Obrador.
Segunda cita:
“Se necesita un cambio de actitud y este factor fundamental significa ser disciplinados en sus centros de trabajo”.
Con esas palabras, lo que piensa Ramiro de su actual entorno queda claro. No le gusta lo que ve.
Tal vez haya quienes sostengan que se está deformando el sentido de esas frases. Tal vez haya quienes afirmen que lo que debe valorarse en ellas es su sentido positivo, pero también nadie puede negar que en el fondo de las mismas parece anidar lo que coloquialmente se conoce en el anecdotario como “pintada de raya”.
No sé si será esa la explicación o será sólo un tropezón en el terreno de la urbanidad política, pero cuando se ha sido y se es parte de un sistema, cuando se ha logrado destacar en el mismo y escalar a posiciones de primer nivel, no parece apropiado intentar ganar espacios a costa de lo mismo de lo que se sirvió.
Sin embargo, para estar a tono con la etapa navideña y en la antesala de formular buenos propósitos de año nuevo, le deseo al diputado Ramos Salinas que reciba en esta fase de la decisión priísta, lo que se merece. Sea cual sea el saldo.
Y que quede claro, lo anterior es una simple interpretación personal…
BUENA CARTA
Las nuevas generaciones siguen empujando con fuerza en los diversos escenarios electorales que se avecinan en el 2016.
En ese marco, la figura de Alberto Palomo Valles parece enfilarse rumbo a la candidatura del Partido Revolucionario Institucional a una diputación local. Al parecer se trata de una de reciente creación tras la reconfiguración distrital del Estado.
Palomo ha estado al frente del Fondo Tamaulipas durante la administración estatal actual, al cual ha llevado a confirmarse como detonador de progreso en múltiples ramas económicas y en función de esa responsabilidad, conoce muy bien las necesidades estructurales y sociales de cada zona de la Entidad, así como los posibles caminos para resolver o por lo menos reducir las carencias y aprovechar
oportunidades de crecimiento.
Tiene el PRI, una buena carta en sus manos…
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