Conforme se acerca la fecha de las definiciones, la lucha por las candidaturas del PRI a gobernador y alcalde se torna más intensa.
Como lo hiciera recientemente el gerente de la Comapa, Francisco Bolado Laurents, el diputado Eduardo Hernández Chavarría, formalizó también el fin de semana que está interesado en gobernar el municipio de Tampico la gestión entrante. El legislador y vicepresidente nacional de la Fundación Colosio, declaró que está preparado para servir al puerto.
Precisó, sin embargo, que esperará los tiempos del partido y reiteró que es un priísta leal e institucional.
En contraste con las aspiraciones del titular de la potabilizadora, que son fuertemente apoyadas por los poderes locales, la presencia de representantes nacionales del ex invencible, caso concreto del diputado Jericó Abramo Masso y de la doctora María de la Luz de la Mora Sánchez, en la presentación del libro “Legislar para Tú Bienestar”, puso de relieve el fuerte respaldo político con el que cuenta Hernández Chavarría entre los jerarcas del priísmo del centro del país.
¿Cuál de los dos ganará la carrera priísta por la candidatura de la presidencia municipal? El que sume más o reste menos y esté a la cabeza de las preferencias de los ciudadanos al momento en que se tome la decisión para resolver quién será el militante al que se encargará la tarea de conservar en poder del tricolor el gobierno de la ciudad en los comicios del 2016.
Al igual que en Tampico, en Altamira los forcejeos por la postulación crecen diariamente de intensidad.
El diputado Carlos González Toral, quien junto con la subdelegada de la Sedesol estatal en el municipio, Griselda Carrillo Reyes, mueven sus influencias y platican con los votantes para granjearse sus simpatías y respaldo, manifestó ayer, para que a nadie le quede duda, “Voy de frente y no me quito”.
El legislador que aspira al puesto de Armando López Flores, por cierto, ya perdió la cuenta de las jornadas de ayuda que emprendió desde que asumió la curul para asistir a los que menos tienen, tanto a través de su oficina de gestión social como del programa de apoyo de hospedaje a los altamirenses que tienen necesidad de viajar a Ciudad Victoria para tramitar asuntos de su interés, pero que carecen de dinero pagar un hotel durante su estancia en aquella población.
Como en el resto de los municipios del estado, en la tierra de Cuco Sánchez serán igualmente el respaldo popular y el de los grupos de poder, así como del visto bueno del primer priísta de la entidad, los que determinarán cuál de los dos será, Griselda o González Toral, el que defenderá los colores del Revolucionario Institucional en el proceso constitucional que está a la vista. Se aceptan apuestas.
A propósito, la maestra Magdalena Peraza Guerra volvió a acaparar la atención de la opinión pública. Asumiendo el papel de pitonisa, la ex alcaldesa aseguró que el PRI ganará otra vez el año entrante el ayuntamiento de Tampico. Lo que no dijo la subsecretaria de Desarrollo Social en el sur, es si lo logrará apoyándola a ella o si el augurio obedece a que así se lo sugirieron que lo hiciera en la urbe victorense.
Al igual que en los municipios sureños, en los del norte los destapes se encuentran a la orden del día. En el de Matamoros, por ejemplo, la secretaria de Desarrollo Económico del gobierno estatal, Mónica González García, difundió un mensaje navideño en el que con el slogan “Sí quiero, sí puedo” anuncia subliminalmente su deseo de recuperar el palacio municipal, ahora en poder de la panista Leticia Salazar, si el partido le encomienda la candidatura.
En forma similar a la de Tamaulipas, por otra parte, en Veracruz también andan muy alborotados. El destape del ex senador del PAN Juan Bueno Torio para pelear el gobierno del vecino estado, pero no con las siglas de Acción Nacional, al que renunció, sino como candidato independiente, indica que su objetivo, como el del también ex panista Gerardo Buganza Salmerón, no es realmente la gubernatura, sino dividir el sufragio para favorecer el triunfo de los priístas.
Porque si realmente quisieran sacar al PRI del gobierno, en vez de pelear cada uno por su lado el puesto de Javier Duarte deberían crear un frente común.




